Hay voces que trascienden el tiempo. La suya, ha sido el latido de la pantalla oriental por más de cinco décadas. Georgina Botta Díaz, no solo pertenece al recuerdo de quienes la vieron crecer frente al televisor; ella es ese recuerdo hecho imagen, el rostro que acompañó varias generaciones en Santiago de Cuba.
El 22 de julio de 1968, cuando Tele Rebelde encendió sus transmisores en la ciudad del Caribe, Georgina ya estaba allí. Fundadora de aquellos primeros días de magia y desafío técnico, se convirtió en símbolo vivo de ese capítulo esencial de nuestra cultura que próximo a cumplir 58 años de aquella gesta, merece ser contado con su nombre en mayúsculas.
Quienes la conocen la llaman Yoyi, con la ternura de los afectos duraderos. Y aunque el retiro profesional llegó en 2009, la locutora no ha sabido de quietud. Miembro de la Comisión Nacional de Evaluación de la Televisión, ha continuado entregando su sabiduría en talleres, simposios y encuentros, como quien no puede desprenderse de su vocación primera.
Su historia ante el micrófono, sin embargo, comenzó antes. Era 1967, en el Batallón Femenino de la Milicia, instruyendo sobre el tránsito a los conductores de la antigua provincia de Oriente. Fue la primera divulgadora en esa tierra. Luego, la radio: la emisora CMKC, los estudios, las grabaciones para los carros parlantes.
Y una voz que detuvo a los musicalizadores Manolito Bell y José Estíu, quienes no dudaron en incorporarla al espacio «En alas del recuerdo», donde poesía y música romántica encontraron en ella su intérprete natural.
Ha sido locutora del Canal Teleturquino, y en su trayectoria ha transitado todas las facetas y especialidades del oficio. Su presencia ha sido requerida en eventos culturales de todo tipo, festivales nacionales e internacionales, recibimientos a personalidades de la cultura y altos dirigentes de países amigos.
Los reconocimientos hablan por sí solos: Medalla 28 de Septiembre, Medalla XX Años de Vigilancia Revolucionaria, Medalla de la Alfabetización, Medalla 23 de Agosto, Medalla Raúl Gómez García, Sello del Laureado, Distinción por la Cultura Nacional, Medalla Conmemorativa 40 Aniversario de las FAR, Sello 50 Años de la TV Cubana, Diploma Nicolás Guillén, Distinción Félix El Muza, Sello 65 Aniversario de la TV Cubana y el Premio Pequeña Pantalla 2018.
Cuando las manecillas del reloj marcarán este 22 de julio el aniversario 58 de la televisión santiaguera, se rememora el otorgamiento del Premio Nacional de Televisión a Botta Díaz.
Un merecido homenaje a quien, nacida el 8 de diciembre de 1947 entre el rumor del mar santiaguero, supo que su voz no era solo suya: era el timbre que despertaría a una isla.
Porque Georgina Botta Díaz, no es solo la historia de la televisión en tierra de rebeldes. Es, ante todo, la certeza de que ciertas voces están hechas para la eternidad con entrega, pasión y sentido de pertenecia.
(Para la redacción de la crónica, se utilizaron las fuentes de la Jiribilla y EcuRed )