martes 06 octubre 2026

Raíces de un Legado: Árboles que Crecen en el Corazón de la Historia (+Fotos)

Con información del Servicio Forestal Estatal.

En el Segundo Frente, una nueva generación de bosques nace para honrar 30 años de Servicio Forestal Estatal y el centenario del comandante Fidel Castro Ruz.

En esta tierra de historia profunda y revoluciones sembradas, donde el aire lleva el eco de la lucha, un nuevo latido verde se suma al pulso de la montaña.

Con las manos que custodian la vida de los bosques y corazones henchidos de memoria, mujeres y hombres del Servicio Forestal Estatal (SEF) lideraron una ceremonia viva: la plantación de cedros y caguairanes en la Finca Forestal El Valle.

No fue un acto protocolario, sino un gesto cargado de simbolismo y sensibilidad, en el marco del 30 aniversario de la institución y el centenario del natalicio del Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz.

Cada hoyo abierto en la tierra fértil del Segundo Frente se convirtió en un vínculo entre el pasado, el presente y el futuro; entre el legado de un líder que vislumbró la importancia de la soberanía ambiental y la dedicación cotidiana de quienes protegen y renuevan el patrimonio forestal de la nación.

Junto a la tierra removida, bajo la atenta mirada de las montañas que fueron bastión de la libertad, se congregaron no solo guardabosques y técnicos.

La acción reunió a directivos nacionales y provinciales del SEF, junto a representantes de la Asociación Cubana de Técnicos Agrícolas y Forestales (ACTAF) y el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA).

Fue un entrelazarse de voluntades, un reafirmar con hechos, y no solo palabras, un compromiso conjunto e indeleble con el futuro verde de Cuba.

Los cedros, con su madera noble y su porte eterno, y los caguairanes, árboles autóctonos de fortaleza legendaria, fueron las especies elegidas.

Ellos, que tardarán años en alcanzar su plenitud, son la metáfora perfecta de un trabajo que no busca frutos inmediatos, sino garantías para las venideras generaciones.

Son un monumento orgánico que crecerá centímetro a centímetro, sombreando el camino y recordando que la verdadera revolución también se mide en la capacidad de sembrar hoy lo que otros disfrutarán mañana.

En el silencio solemne que acompañó a cada árbol plantado, parecía escucharse el eco de aquella visión de un desarrollo inseparable de la naturaleza. Esta siembra en el Segundo Frente es, más que un homenaje, una promesa enraizada.

Es la continuación de una obra, donde el cuidado del bosque se convierte en un acto de continuidad histórica y de amor profundo por esta Isla.

Así, entre suspiros de tierra húmeda y el murmullo de hojas nuevas, Cuba crece. Desde un valle santiaguero, el futuro echa raíces.

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Los juristas son, en principio, servidores públicos imprescindibles.
Saludos desde México. La cultura de la previsión así como la calidad en el trabajo ayuda a los pueblos de…
Jornadas de trabajo intenso; en esta cobertura tuve la oportunidad de acercarme a personas revolucionarias y aman y honran la…
Joel @ No todo está perdido
abril 11, 2024 at 1:44 am
Son los jóvenes quienes, en mayoría, llevan el mayor peso del quehacer cotidiano del país. Así ha sido siempre. No…
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