Con el corazón en alto y la voz firme, este pueblo oriental rindió un emotivo y combativo homenaje a sus 32 hijos caídos, héroes que ofrendaron su vida en el cumplimiento del deber en la hermana República Bolivariana de Venezuela.

La comunidad en una sola voz: estudiantes, campesinos y trabajadores, acompañados por las autoridades locales, confluyeron en los históricos predios del museo 29 de Abril.

Desde ese sitio, cargado de memoria patriótica, se alzó no solo el duelo, sino también la reafirmación de un principio inquebrantable: la solidaridad internacionalista y la defensa de la soberanía de los pueblos.

En medio de una palpable emoción colectiva, Eyder Luis Hernández, Primer Secretario del Partido en el municipio, dirigió su voz para condenar enérgicamente la agresión imperialista que segó las vidas de los combatientes.

“Honramos su sacrificio no solo con lágrimas, sino con la misma disposición inquebrantable de defender nuestra dignidad y nuestra patria ante cualquier amenaza”, afirmó Hernández, expresando el sentimiento de una población unida en el dolor y en la convicción.



El acto culminó con un grito unánime que resonó en las calles sanluiseras, un juramento colectivo que selló el compromiso de eterno recuerdo: “¡Honor y Gloria!”.
Un grito que, más que un adiós, es una promesa de continuidad para los 32 héroes que hoy son leyenda en Cuba y en Venezuela.
