El Día Internacional de los Derechos Humanos, celebrado cada 10 de diciembre, recuerda la aprobación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH) en 1948, un documento histórico que proclamó los derechos inalienables de todas las personas, sin distinción de nacionalidad, sexo, religión, idioma o condición social.
La fecha constituye un llamado a defender la dignidad humana en medio de los desafíos contemporáneos. La propia ONU ha subrayado que los derechos humanos son indivisibles, interdependientes y universales, y que su respeto es condición indispensable para la paz y la justicia.
En el contexto actual, marcado por crisis económicas, conflictos armados y fenómenos naturales que afectan directamente a las comunidades, la conmemoración reafirma la necesidad de fortalecer la solidaridad y la cooperación internacional. El Secretario General de Naciones Unidas ha insistido en que los derechos humanos deben ser una realidad tangible en la vida diaria, desde el acceso a la salud y la educación hasta la protección de las libertades fundamentales.
La jornada del 10 de diciembre, es una oportunidad para valorar los avances alcanzados y reconocer los retos pendientes. En nuestro país se convierte en un espacio para resaltar el compromiso con la justicia social y la igualdad, principios que han guiado históricamente los proyectos de desarrollo y bienestar colectivo.
A nueve décadas de la proclamación de la Declaración Universal, el mensaje sigue siendo claro, los derechos humanos no son concesiones, sino principios inherentes a la condición humana, y su defensa exige compromiso y responsabilidad de gobiernos, instituciones y ciudadanos.