Con información de Carmen Yero Chao.
El camino hacia la normalidad, después del azote del huracán Melissa, se ilumina con pequeños grandes gestos.

El Grupo Empresarial de Comercio en Santiago de Cuba comenzó la entrega oficial de módulos electrodomésticos a las familias que más sufrieron el embate.

No se trata solo de equipos, expresa Lisandra Cueva Henríquez, directora de la entidad: “Es restituir el bienestar en los hogares más afectados”.

La distribución llegó hasta los Consejos Populares de Boniato, con especial atención en la comunidad de Quintero, y pronto se extenderán hasta El Cobre y El Cristo, donde aún hay familias que lo perdieron todo.
Entre los donativos —televisores y cocinas de gas— el criterio ha sido humano. Trabajadores sociales y líderes comunitarios identificaron casa por casa a los más vulnerables, para que cada ayuda tenga nombre y rostro.


Estos recursos, provenientes de un gesto solidario de la República Bolivariana de Venezuela, se entregan bajo un estricto control que garantiza transparencia y destino cierto.

Con cada cocina y cada televisor, Santiago de Cuba avanza, paso firme, demostrando que ninguna adversidad climática dejará desamparado a su pueblo.