Prudencia estival para que prevalezca el disfrute

Prudencia estival para que prevalezca el disfrute

Santiago de Cuba, 10 jul.— Falta menos de una semana para que comience oficialmente el verano en nuestro país. Según datos divulgados por la Agencia Cubana de Noticias, a partir de las estadísticas de la Dirección Nacional de Tránsito, durante la etapa estival se reporta un promedio histórico de 30 contingencias diarias, más de 20 lesionados y al menos un fallecido por accidentes de tránsito.

La mayor parte de estos hechos ocurren en áreas recreativas y de accesos a playas, provocados por indisciplinas, limitado uso de los medios de protección; combinados con la deficiente infraestructura vial y un parque vehicular envejecido, no apropiados para la transportación masiva.

En este 2020 las estadísticas de accidentalidad han disminuido considerablemente bajo las circunstancias excepcionales de la cuarentena.

Pero regresa el verano y coincide con el avance de la recuperación pos-COVID 19. Se reanudan las visitas a las playas, el transporte público y los viajes interprovinciales. El riesgo de una elevada accidentalidad vuelve a estar latente y no solo en la carretera.

Las cifras del 2019 guardan el recuento de más de 300 consultas en las instituciones pediátricas de la provincia por caídas, quemaduras, intoxicaciones por medicamentos o sustancias, electrocución. Lamentablemente, una veintena de estos casos tuvo un desenlace fatal.

Corresponde a la familia eliminar peligros en los hogares y escoger un sitio seguro para el esparcimiento -me refiero a evitar espacios de mar abierto, presas o ríos, que no cuenten con servicios de protección y rescate proporcionados por la Cruz Roja o el Ministerio del Interior- y velar, en todo momento, por los niños y adolescentes, hecho que a veces se relaja aparejado al consumo de bebidas alcohólicas.

Al mismo tiempo, la segunda fase del desescalamiento trae consigo la reincorporación de muchas madres trabajadoras, mientras los pequeños siguen de vacaciones, al cuidado de otros familiares o vecinos.

Los círculos infantiles, escuelas y proyectos comunitarios pueden ayudar con el diseño de actividades para la recreación sana, aunque la principal responsabilidad continúa siendo de la familia.

A todas las precauciones, hay que sumar las medidas higiénico-sanitarias que ya van formando parte de nuestra cotidianidad para evitar un repunte del peligroso coronavirus o el contagio con otras enfermedades, típicas de esta etapa del año.

Prudencia y disciplina en todos los espacios son entonces la clave para que el verano en la Isla sea una etapa segura donde prevalezca el disfrute.

Autor

Facebook
Twitter
Telegram
WhatsApp
Email
Print

Noticias Recientes

Noticias Populares

Comentarios Recientes

Noticias Relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.