Una palabra leída puede abrir una puerta. Una firma puede representar independencia. Una persona que aprende a leer y escribir adquiere herramientas que pueden transformar su relación con el mundo. Por eso la alfabetización continúa siendo uno de los pilares fundamentales del desarrollo humano.
El 8 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Alfabetización, una jornada promovida mundialmente desde 1967 para recordar la importancia de este derecho. UNESCO señala que la alfabetización abre el camino hacia otros derechos, mayores libertades y una participación más plena en la sociedad.
La alfabetización no termina en aprender letras y números. En el mundo actual también supone comprender información, utilizar herramientas digitales, identificar fuentes confiables y desarrollar capacidades para desenvolverse en una sociedad cada vez más compleja.
La UNESCO señala que, pese a los avances, millones de jóvenes y adultos todavía carecen de competencias básicas de alfabetización.
Esto demuestra que el desafío continúa siendo enorme.
UNESCO
En 2026, la fecha adquiere un significado especial porque se conmemora su 60.º aniversario. UNESCO ha establecido para este año el lema “Alfabetización para las personas, el planeta y la prosperidad”, con actividades internacionales previstas en México los días 8 y 9 de septiembre.
Alfabetizar significa brindar oportunidades. Una persona que puede leer una indicación médica, comprender un contrato, escribir una solicitud, estudiar o acceder a información posee herramientas que fortalecen su autonomía.
La educación transforma vidas porque permite imaginar posibilidades diferentes. Cada niño que aprende a leer, cada adulto que recupera una oportunidad educativa y cada comunidad que fortalece sus escuelas está construyendo futuro.
Por eso la alfabetización no es solamente una cuestión educativa: es una cuestión de dignidad, igualdad y desarrollo.