Con información de Casa Dranguet.
Por estos días, la quietud ha tomado los salones de la Casa Dranguet. No es un adiós, sino una pausa necesaria: el inmueble colonial que atesora décadas de historias y encuentros ha iniciado un proceso de restauración integral.
Durante este tiempo, sus puertas permanecerán cerradas al público, pero el silencio de sus corredores solo anuncia el regreso de una belleza más auténtica.
Dos brigadas especializadas, de las empresas ERCOM y RETOMED, trabajan contrareloj para devolver a la casona su esplendor original.
Ambas firmas, con amplia trayectoria en la rehabilitación de patrimonio histórico, han asumido el desafío con el respeto que exige cada muro, cada moldura y cada rincón cargado de memoria.
ERCOM aporta su saber en la preservación arquitectónica, aplicando técnicas innovadoras que garantizan durabilidad sin traicionar la esencia del edificio. RETOMED, por su parte, imprime su enfoque sostenible, integrando métodos que cuidan el entorno mientras revitalizan los espacios con un diálogo armonioso entre tradición y futuro.
A lo largo de las próximas semanas, compartiremos el avance de estas labores. La expectativa crece entre polvo y brochas, porque sabemos que, cuando vuelvan a abrirse las puertas, la Casa Dranguet no será solo un lugar restaurado: será un abrazo renovado, listo para acoger nuevas historias.