Daniel Castillo Gallardo fue un compositor y guitarrista santiaguero perteneciente a la denominada vieja trova santiaguera. Se desenvolvió como carpintero y plomero.
Nació el 11 de abril de 1907 en la barriada de Los Hoyos, cuna de otros grandes trovadores.
Desde muy temprano se sintió atraido por las primas y bordones que alegraban los salones del Café de Lorán allá en Santo Tomás y San Ricardo, según se recoge en entrevista realizada a este bardo por Ramón Cisneros Justiz, periodista e investigador.
En este sitio se reunian trovadores como Salvador Adams, Armando Herrera, Angelito Palacio y otros.
Allí da sus primeros pasos en este mundo de la música trovadoresca junto a Carlos Manuel Delgado y Guillermo Dufurneaux.
Dominó de forma excelente la voz segunda y la guitarra acompañante. Hizo dúos ocasionales con Salvador Adams, su entrañable amigo. Otro de sus grandes amigos fue Angel Almenares.
En el barrio del Guayabito vivió Daniel desde los 35 años hasta su muerte, donde acogió a grandes trovadores entre ellos Augusto Castillo, Manolo Castillo y Pepe Figarola, según se recoge en el libro La trova y el Bolero. Apuntes para una Historia del musicógrafo Lino Betancourt.
En 1959 funda el Cuarteto Oriente el que dirigió durante 30 años hasta su jubilación.
Firmó más de 70 temas entre los que resultan más conocidos Mensaje a mi amor, El misterio de tus ojos, La Virgen Milagrosa, Conservo tu recuerdo, Bendición de Amor, Falsos Profetas, Pasión, Ojos Misteriosos, Mi Paloma, Piedad al Corazón.
Sus temas han sido recogidos en los fonogramas de varios proyectos musicales como son Hermanas Ferrín, Hermanas Reyes, La Familia Valera Miranda, Compay Segundo, Sayda Reyte, El Quinteto Los Guanches, por solo mencionar algunos.
El 24 de junio de 1998 funda el proyecto Daniel Castillo y su Quinteto Moneda Nacional hasta su fallecimiento, y que continuara su nieto Gustavo Revé Sigler, hoy Septeto Moneda Nacional.
Recibió múltiples reconocimientos y distinciones como la medalla José María Heredia por sus aportes a la cultura nacional, además se le dedicaron tres ediciones de los Festivales de la trova Pepe Sánchez.
Hoy Daniel Castillo es recordado en todos los espacios dedicados a resaltar la obra de los trovadores cubanos, y su labor perdura a través de sus canciones que son interpretadas por voces santiagueras y cubanas en general.
El Septeto Moneda Nacional es fiel seguidor de las enseñanzas de Daniel y lo manifiestan en la excelencia con que realizan su trabajo y el respeto a todos los que han aportado a la perdurabilidad de ese género ineludible que es La trova.