En un contexto marcado por desafíos económicos y sociales, la provincia de Santiago de Cuba se convirtió en escenario de un encuentro entre las diversas instituciones religiosas y asociaciones fraternales del territorio y el Laboratorio Farmacéutico Oriente. El objetivo primordial de este intercambio fue fortalecer los vínculos de unidad y solidaridad, pilares esenciales para el tejido social santiaguero.