martes 04 agosto 2026

Resistencia, desarrollo y soberanía: las prioridades de la Cuba actual

Escuchar a un niño suplicar a su madre por un pedazo de pan o un vaso de leche, constatar el creciente número de personas que buscan alimentos entre los desechos y observar el progresivo deterioro de las condiciones higiénico-sanitarias en pueblos y ciudades constituyen algunas de las expresiones más dolorosas de una realidad que ningún pueblo debería padecer.

Esta situación es consecuencia directa de la política que el gobierno de los Estados Unidos continúa denominando “embargo”, aunque por su alcance, duración y efectos reales sobre la economía nacional y la vida cotidiana de la población, constituye un verdadero genocidio económico, comercial y financiero contra Cuba.

Durante más de seis décadas, esta política ha impuesto severas restricciones al desarrollo del país, limitando el acceso a mercados, tecnologías, financiamiento internacional, materias primas y bienes esenciales, cuyos efectos repercuten directamente en la calidad de vida de la mayoría de los cubanos, afectando sectores tan sensibles como la alimentación, la salud, el transporte, la vivienda y los servicios básicos.

Ese ha sido el precio que Cuba ha tenido que pagar: una estrategia de presión concebida para debilitar la capacidad de resistencia del pueblo cubano y forzarlo a renunciar a su proyecto de desarrollo soberano, en función de intereses imperialistas que aspiran a restaurar relaciones de subordinación incompatibles con la autodeterminación nacional.

Como expresara el presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez, “en cada detalle de la vida de las cubanas y los cubanos, en cada detalle familiar, en cada detalle de nuestra economía, hay situaciones sumamente complejas, que solo un pueblo tan heroico como el nuestro puede enfrentar, porque tiene la disposición para superarlas”.

Lejos de doblegarse ante tantas adversidades, el gobierno y el pueblo cubano han demostrado una notable capacidad de resistencia y creatividad, y  continúan apostando por la búsqueda de soluciones propias que permitan preservar sus conquistas sociales y avanzar en su desarrollo, definiendo prioridades estratégicas orientadas a enfrentar los desafíos más urgentes del presente: fortalecer la recuperación económica, incrementar la producción nacional, garantizar servicios esenciales, mejorar gradualmente las condiciones de vida de la ciudadanía, y la preparación para la defensa.

El mensaje del gobierno cubano es claro: aun en medio de las más complejas circunstancias, no hay espacio para la inmovilidad ni para la renuncia al desarrollo; Cuba continúa trabajando para superar los obstáculos que durante décadas han limitado sus posibilidades de crecimiento, al tiempo que defiende su derecho irrenunciable a decidir soberanamente su destino y construir su futuro con independencia y dignidad.

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Los juristas son, en principio, servidores públicos imprescindibles.
Saludos desde México. La cultura de la previsión así como la calidad en el trabajo ayuda a los pueblos de…
Jornadas de trabajo intenso; en esta cobertura tuve la oportunidad de acercarme a personas revolucionarias y aman y honran la…
Joel @ No todo está perdido
abril 11, 2024 at 1:44 am
Son los jóvenes quienes, en mayoría, llevan el mayor peso del quehacer cotidiano del país. Así ha sido siempre. No…
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