La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, defendió hoy la autodeterminación de los pueblos, luego de acciones y declaraciones desde el gobierno de Estados Unidos sobre países como Cuba y Colombia.
“Como dice la Constitución: la autodeterminación de los pueblos. Esa siempre va a ser nuestra posición. Los pueblos del mundo, cada pueblo tiene que decidir quién los gobierna, cómo se gobierna y cómo resuelven sus problemáticas”, sostuvo.
La mandataria contestó así a una pregunta sobre la inclusión del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, parte de su familia, además de instituciones, organizaciones y empresas de la isla en una lista unilateral de sanciones de Estados Unidos.
La interrogante también aludía a declaraciones del secretario de Estado Marco Rubio, quien dijo que Washington supuestamente garantizará comicios “libres y justos” en Colombia, y del secretario de Guerra, Pete Hegseth, en apoyo al gobierno derechista de Rodrigo Paz en Bolivia.
Sheinbaum reafirmó este viernes la posición de México en respaldo a la autodeterminación, no solamente “por convicción, sino porque así está en la Constitución de la República”.
Ayer el presidente Díaz-Canel denunció que nuevas amenazas del presidente norteamericano, Donald Trump, y la incorporación de nombres de dirigentes y organizaciones a una lista de sanciones buscan reforzar el bloqueo contra la isla y el escenario de conflicto entre ambos países.
Mientras, en Colombia, el presidente Gustavo Petro denunció irregularidades en la primera vuelta de los comicios celebrados el domingo último, en los cuales habría triunfado el candidato ultraderechista Abelardo de la Espriella, quien recibió el apoyo de Trump.
En el caso de Bolivia, la administración estadounidense permanece alineada con la del país andino amazónico, tras 36 días en el que diversos sectores sociales exigen la renuncia del mandatario.
Vaso comunicante entre todas las fuerzas presentes en las movilizaciones, marchas y bloqueos resulta la convicción de que, en los primeros seis meses de su Gobierno, Paz tomó un rumbo distinto al prometido en la campaña electoral.