Jorge Hodelín se encargó de devolver hoy a Cuba a los titulares de las noticias del atletismo con el récord mundial conseguido en el salto de longitud entre menores de 20 años de edad.
La alegría se concretó en el Mitin Nacional Envol Trophée de Pierre-Benite, en Francia, donde marcó 8,46 metros (m) en su segunda salida al cajón de saltos y, más allá de dominar la cita, acaparó la atención porque su marca es desde este sábado lo mejor de la historia entre menores de 20 años.
El espirituano, que en mayo pasado sopló 19 velitas, espera ahora por la homologación de su registro y cuando se concrete habrá borrado del listado el liderazgo del italiano Mattia Furlani que en 2024 saltó 8,34 m en el Estadio Olímpico de Roma.
Lo logrado por Hodelín confirma que su talento es incalculable y puede llegar mucho más lejos; basta mencionar que en la presente temporada ya contaba con registros de 8,18-8,22 y 8,26 m en escenarios al aire libre y bajo techo, pero además con su actuación en suelo francés se coloca en el tercer lugar del ranking mundial entre mayores en 2026.
Hodelín llega como ratificación de poder en una prueba en la que Cuba cuenta con mucha historia, encabezada por el astro Iván Pedroso con sus nueve cetros mundiales y 8,71 m como tope de por vida.
Juan Miguel Echevarría (8,68 m) y Jaime Jefferson (8,53 m) fueron otros con marcas sobresalientes y que también dieron prestigio al salto de longitud de Cuba en diferentes momentos.
Ahora toca a Hodelín llevar más allá lo conseguido hoy, seguir sumando centímetros y por qué no, soñar con convertirse algún día en recordista mundial absoluto.
Tiene todo el futuro por delante y lograr quitar de la cima los 8,95 m con que el estadounidense Mike Powell se entronizó en 1991 puede convertirse en una meta.