Apegada a los protocolos establecidos, la Central Termoeléctrica (CTE) Antonio Guiteras aguarda al enfriamiento en el área de caldera para valorar la avería que provocó la salida de la planta del sistema electroenergético nacional (SEN) durante la noche última.
Román Pérez Castañeda, director general de la planta, informó a la Agencia Cubana de Noticias que cuando se detectó la avería el bloque unitario aportaba al SEN 190 megavatios de potencia, y se procede al enfriamiento que usualmente abarca poco más de 30 horas.
Luego del enfriamiento se accede al área para localizar la avería con precisión, se valora, y se diseña la solución, se emprende la reparación y posteriormente se realizan las pruebas para certificar la calidad de los trabajos.
La Guiteras presenta nuevamente una avería luego de que el miércoles reciente retornara al SEN tras reparaciones en el economizador, como es usual el colectivo aprovechó el tiempo y se revisaron 544 cordones de soldadura, de los cuales se repararon 172 y se midió el espesor en más de 850 puntos, que resultó en la necesidad de cambiar cinco de ellos (mochetas), según resaltó la propia Termoeléctrica en su perfil institucional de la red social Facebook.
Aunque suma 38 años de fundada y tiene pendiente un necesario mantenimiento capital, la CTE Guiteras constituye una planta estratégica para el país, punta de lanza en la generación térmica en la isla, y cuenta con un colectivo laboral de probada vocación de servicio.
Hace más de una década la entidad francesa que diseñó, construyó y montó la planta fue adquirida por una transnacional norteamericana, y ello complejiza las gestiones y la adquisición de partes y piezas para mantenimiento y reparaciones en virtud de la política de bloqueo de los Estados Unidos a Cuba.