miércoles 20 mayo 2026

ZAPATERO a tus…

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Redacción tvsantiago
El sitio de la televisión en Santiago de Cuba

Por: Reinaldo Cedeño Pineda.

He usado el micrófono para comentar, entrevistar y reportar desde lejos y desde cerca, pero nunca me he adjudicado el título de locutor. Tengo amigos y amigas que desempeñan esa profesión a los que admiro mucho.

He realizado investigaciones sobre la historia de la cultura en múltiples aspectos, pero nunca me he adjudicado ser historiador. Hay muchos y muy buenos en Cuba.

He hurgado en memorias musicales y en personalidades de la música, pero jamás me he adjudicado ser musicólogo (ni siquiera musicógrafo).

He impartido conferencias y clases en Cuba y hasta en el exterior, pero nunca me ha considerado maestro ni profesor. Mi madre lo era, con una consagración a la enseñanza cual un sacerdocio. Sería irrespetarla, considerarme como tal.

Esas carreras, se estudian. Hay un sustrato, una formación, una experticia que no admite ligerezas. Suplantar, nunca; inflar, jamás. Con perdón de modos o modas, nunca he creído en formaciones exprés. Nunca agregué a mi ficha la condición de poeta, hasta que no publiqué mi primer libro y hasta que no gané un premio que realmente lo avalara.

Lo anterior a eso, siempre lo consideré como intentos. Ser poeta es un toque y temo ante cada verso.Escribí algunas cosas para la radio y hasta tuve secciones antes de desempeñarme profesionalmente en ella, pero no tenía derecho a considerarme radialista, hasta que la radio no fuera realmente parte de mi quehacer.

Hay intelectuales de mucha valía que han incursionado, colaborado, mantenido columnas en determinados medios. Son propiamente articulistas o columnistas. Los conozco: médicos, científicos, teatristas, historiadores, poetas, profesores… que lo hacen y muy bien.

Escribir y expresar opiniones no es materia exclusiva de un periodista, de ningún modo; pero solo es periodista aquel que se dedica profesionalmente a esta difícil misión diaria (no un momentico, no de inspiración), a “investigar y descubrir temas de interés público, contrastarlos, sintetizarlos, jerarquizarlos y publicarlos”.

¿Ha reportado usted alguna vez para algún sitio reconocido, sobre algún acontecimiento, micrófono en mano? ¿Ha tenido que arreglar en el mismo instante, algún suceso inesperado, propio de las transmisiones en vivo? ¿Ha realizado alguna vez un reportaje o un documental alrededor de un hecho o personaje?

¿Ha redactado un editorial? ¿Te has enfrentado al proceso de edición, a la búsqueda del plano perfecto, de la inflexión adecuada, de la frase decisiva, en medio de una selva de palabras, de imágenes y… apremiado por la hora?

¿Ha representado o ha sido voz de una empresa, una provincia y hasta un país, en alguna ocasión?¿Ha llegado a su casa de madrugada, después de asistir a un concierto, a un juego de pelota, a un acto de cualquier índole… y ha tenido que escribir, grabar, sintetizar y enviar el trabajo que esperan, a contrapelo del cansancio, del apagón, cabeceando, con unas ganas inmensas de tirarse en la cama?

¿Ha entrevistado a alguien alguna vez en profundidad y ha comprobado fechas, cómo se escriben los nombres, o ha tenido que ayudar a completar la memoria de su entrevistado con investigaciones posteriores? ¿Con cuántas personalidades ha dialogado?

¿Le interesa realmente la carrera o la vida de una persona tanto como para dedicarle horas, días y hasta meses, para elaborar un producto comunicativo dado?

¿Se ha detenido a triangular opiniones o a investigar los orígenes y causas de las cosas, o se ha conformado con emitir un post en su muro con lo que le pareció, le vino a la mente, con lo que oyó en algún sitio? ¿Te importa la veracidad o el sensacionalismo, la instantaneidad, el like?

¿Solo te interesa el contenido, o también la forma?¿Sabe lo que es la ética, qué imágenes o grabaciones no deben compartirse, qué temas corresponden al ámbito privado?

¿Has sentido alguna vez la crítica mordaz de los de arriba o la felicitación de los de abajo, por abordar determinado tema espinoso? ¿Has sentido la adrenalina del cierre de un periódico?

¿Escuchó aquella frase rotunda de Martí: «Sólo quien sabe de periodismo, y de lo costoso del desinterés, puede estimar de veras la energía, la tenacidad, los sacrificios, la prudencia, la fuerza de carácter que revela la aparición de un diario honrado y libre»? Le animo a repasar las palabras.

¿Te has fijado con detenimiento en tu ortografía? Hay muchos adjudicándose (y a otros se les adjudica como de pasada) el título de periodista, sin haber hecho jamás nada de eso. Vamos a respetarnos.

(FOTO Internet/ Créditos a su autor)

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Joel @ No todo está perdido
abril 11, 2024 at 1:44 am
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