La humildad y la entrega al trabajo por la Revolución distinguen la trayectoria de Manuel Pérez Diéguez, quien acumula 36 años de militancia en el Partido Comunista de Cuba, organización que reconoce como su principal escuela de formación política para enfrentar los complejos desafíos del país.
“Ingresé al Partido el 16 de abril de 1990, en el núcleo de base de la Dirección Provincial de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) en Santiago de Cuba, donde posteriormente asumí la responsabilidad de secretario general”, recuerda. Eran los años más difíciles del llamado Período Especial.

Sin embargo, su formación política comenzó mucho antes, en las montañas del Rosario, en Mayarí Arriba, donde nació. Desde allí inició un amplio recorrido dentro de los CDR, que incluyó responsabilidades en la base, la coordinación en los municipios Segundo Frente y Santiago de Cuba, y el cargo de jefe de organización en la dirección provincial.
Su militancia en el Partido, antecedida por la Juventud Comunista, consolidaron su preparación ideológica y le permitieron asumir numerosas funciones: durante más de 25 años fue delegado del Poder Popular en las circunscripciones de Amaro y El Palmar, en Mayarí Arriba, y durante cuatro años presidió el Consejo Popular de San Benito, en el municipio Segundo Frente. También dirigió el movimiento deportivo en ese territorio.
“Ser militante del Partido no ha sido un privilegio; no soy perfecto, pero he entregado todo lo que he podido”, afirma. Con esa misma modestia, muestra los reconocimientos obtenidos a lo largo de su vida, entre ellos más de 170 donaciones de sangre.
Ya próximo a la jubilación de la vida laboral activa, Manuel Pérez Diéguez nos muestra su camino sin grandilocuencia: sencillez, pasión y entrega han sido sus únicas pertenencias verdaderas, a las que se suman los años al frente de la Unidad Provincial de Apoyo a las Actividades Culturales y, desde 2015, su labor como subdirector de la Dirección Provincial de la Radio, donde continúa, como siempre, trabajando desde el fondo más discreto de las responsabilidades.