La emoción estuvo presente desde el primer momento. Durante cerca de dos horas, recuerdos, vivencias y anécdotas se entrelazaron en las voces de un grupo de combatientes de la Revolución Cubana, reunidos para evocar la figura del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz durante el panel “100 Años con Fidel”, celebrado en la comunidad de Rajayoga, en Santiago de Cuba.
Cada testimonio permitió acercarse, desde la memoria y la experiencia personal, a distintos momentos compartidos junto al líder de la Revolución, en un encuentro marcado por la evocación, el reconocimiento y la gratitud.

La profesora de la Universidad de Oriente, Pastora González Villardi, encargada de conducir el encuentro, evocó con particular emoción algunos de los momentos en que tuvo la oportunidad de encontrarse con Fidel, y destacó aquel encuentro previo a su partida como alfabetizadora y, especialmente, el que tuvo lugar durante el primer congreso en el que la Asociación de Jóvenes Rebeldes y la Unión de Jóvenes Comunistas quedaron integradas en una sola organización, ocasión en la Fidel conversó acerca de la trascendencia de aquellos acontecimientos y de su significado para el futuro de la nación.
A la evocación se sumó el testimonio del teniente coronel Andrés Fuente Quindelàn, quien expresó su profundo agradecimiento a Fidel por haberle brindado la posibilidad de cumplir tres misiones internacionalistas en África, y recordó que en una de ellas pudo saludar personalmente al líder cubano, mientras formaba parte del grupo encargado de la seguridad del entonces presidente de Angola, Agostinho Neto.

También acudieron a la memoria otros pasajes compartidos por oficiales. Benicio Izaguirre Suárez recordó con especial significación el encuentro con Fidel durante una mañana de clases de artillería en Managua, La Habana, mientras que Manuel Rivera Bell, junto a otros combatientes internacionalistas, evocó la satisfacción y el orgullo de haber contribuido, desde las diferentes misiones cumplidas, a una causa que trascendía las fronteras de Cuba: la lucha contra el apartheid en Sudáfrica y el respaldo a la independencia de Namibia.
Cada intervención fue hilvanando fragmentos de una historia compartida, narrada por quienes participaron directamente en aquellos acontecimientos. En sus palabras, Fidel apareció no solo como el líder de una Revolución, sino también como la figura ligada a experiencias personales que marcaron sus vidas y que, décadas después, permanecen intactas en la memoria.

Los recuerdos de quienes estuvieron allí devolvieron al presente momentos de una historia que continúa formando parte de sus vidas y que encuentra, en la palabra de sus protagonistas, una manera de permanecer viva, sobre todo cuando son contadas por quienes las vivieron y todavía tienen mucho que decir.