En medio de las complejidades energéticas que atraviesa el país, el municipio Songo La Maya de la oriental Santiago de Cuba, suma una alternativa tangible. Cuatro módulos fotovoltaicos ya iluminan servicios esenciales del municipio, y en los próximos días otros quince comenzarán a funcionar, en un avance que apuesta por la soberanía energética desde el aprovechamiento del sol.

La energía renovable deja de ser aquí un concepto lejano para convertirse en recurso cotidiano.

Según explicó Víctor Omar Rodríguez Vega, jefe del centro técnico de Copextel en el territorio, los primeros cuatro sistemas ya están operando en el policlínico Carlos Juan Finlay, la emisora Sonido SM, la casa de abuelos Volver a nacer y la oficina comercial de la empresa eléctrica de La Maya.

Cada módulo, de dos kilovatios de potencia, cuenta con baterías que almacenan electricidad para el horario nocturno.

No suplen la totalidad de la demanda de esos centros, pero representan un alivio real en tiempos de restricciones, y una señal clara: la eficiencia también se construye desde lo local.

En las próximas jornadas, los especialistas de Copextel instalarán paneles en el Banco Popular de Ahorro del poblado cabecera, la funeraria, la casa nutricional para gestantes y en los consejos populares de Alto Songo, Los Reynaldo y Jarahueca.