Por Karla Creach Bravo/Estudiante de Periodismo
El Humanismo, un movimiento cultural y filosófico que emergió durante el Renacimiento, ha dejado una huella en la historia del pensamiento occidental.
En la actualidad, el legado del Humanismo sigue vigente. En un mundo cada vez más interconectado y complejo, sus principios resuenan en movimientos que defienden los derechos humanos, la igualdad y la justicia social.
La educación continúa siendo un pilar esencial para empoderar a las personas y fomentar sociedades más equitativas. Sin embargo, el Humanismo también enfrenta retos contemporáneos. La desinformación, el individualismo extremo y las crisis sociales ponen a prueba sus ideales.
En este sentido, es crucial revitalizar su mensaje: la importancia de valorar la dignidad de cada ser humano y promover el bienestar colectivo.
El Humanismo no es solo un capítulo de la historia; es una invitación a seguir construyendo un mundo donde la razón, la empatía y el respeto por la diversidad sean los cimientos de nuestra convivencia. En tiempos inciertos, recordar y aplicar los principios humanistas puede ser la clave para enfrentar los desafíos del presente y del futuro.