¿Qué cambia en las relaciones entre Cuba y Venezuela después de la agresión militar a ese país por parte del Gobierno de Estados Unidos?
¿Qué alcance tiene la solidaridad internacional con Cuba, tras las recientes medidas de la administración Trump, incluido el bloqueo energético?
¿Es posible un diálogo con Estados Unidos? ¿Bajo qué principios?
¿Cuál es el estado actual de la situación electroenergética nacional? ¿Se actualiza la estrategia para su recuperación? ¿Cómo ir más rápido hacia depender de los recursos energéticos nacionales?
Ante condiciones de bloqueo extremo, ¿cómo mover la vida del país hacia prioridades de supervivencia que dependan más de las capacidades de producción local, bajo la conducción del Partido que, a nivel local, también debe ser más efectivo en cuanto a obtener más resultados y más rápido?
Esas y otras preguntas fueron respondidas por el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, al comparecer ante medios de prensa nacionales e internacionales sobre temas acuciantes de la realidad cubana actual; más compleja luego de la agresión militar a Venezuela y la amenaza directa a Cuba por parte del Gobierno de Estados Unidos, incluida la reciente medida de bloqueo petrolero a la Isla.
ANTE LA TEORÍA ENEMIGA DEL COLAPSO, LA RESISTENCIA NUESTRA
En el inicio de su comparecencia, el Presidente cubano afirmó que las teorías tanto del colapso en Cuba como la del Estado fallido son construcciones con las que el Gobierno de Estados Unidos ha tratado de caracterizar la situación cubana, en su objetivo histórico de derrocar la Revolución mediante dos direcciones: la asfixia económica y la agresión militar.
Aseveró que la primera acaba de ser reconocida explícitamente por el propio Presidente de EE. UU.: «Dijo que habían aplicado contra Cuba todas las presiones posibles, reconociendo entonces que no hay Estado fallido, que hay un Estado que ha tenido que enfrentar, con mucha resistencia, las máximas presiones no de cualquiera, las máximas presiones para la asfixia económica de la principal potencia del mundo, con un basamento imperial y un propósito hegemónico de dominación.
«Y, por otra parte, está la agresión militar, cuando la segunda parte de esa frase dice que no ha quedado otra cosa que hacer que no fuera tomar el lugar».
Subrayó cómo la mayoría de las actuales generaciones de cubanos nacieron bajo el bloqueo económico de EE. UU. «Bajo los signos de esa aflicción económica, siempre hemos tenido carencias, siempre hemos tenido dificultades complejas, siempre hemos tenido que funcionar en medio de vicisitudes y de imposiciones y de presiones que no se le imponen a nadie en el mundo, y mucho menos de una manera tan prolongada».
Confirmó que estos tiempos son particularmente muy difíciles, «pero lo vamos a superar entre todos, con resistencia creativa, con el esfuerzo y con el talento de todos».
LA RELACIÓN CON VENEZUELA NO ES DE DEPENDENCIA, ES DE COLABORACIÓN
Ante una pregunta de Russia Today, el Presidente cubano afirmó que la relación con Venezuela no se puede calificar como una relación de dependencia.
«Muchos tratan de verla como una relación de dependencia entre dos países, y con eso lo que hacen es restringirla, es reducirla a un intercambio de mercancías y servicios, y esa no es la realidad de la relación que hemos tenido con la Revolución Bolivariana.
Explicó que, desde el inicio, con Chávez, se tejió una relación de cooperación, de colaboración con principio solidario, sobre todo de integración, de complementariedad, como dos países hermanos; y que por eso surgió, hace más de 25 años, el Convenio de Colaboración Integral.
«¿Y por qué integral? Porque abarca muchas esferas. Abarca los temas de energía, los temas de soberanía alimentaria, los temas de educación, de educación superior, la alfabetización, la formación de cuadros, la formación de recursos humanos.
«Hay temas también que tienen que ver con la industria, con la minería, con las telecomunicaciones, con el intercambio cultural, con el intercambio político también. Y eso trascendió las relaciones de Cuba y Venezuela».
Recordó que cuatro años después surgió el ALBA-TCP, y luego Petro-Caribe, «con un enfoque energético, pero con un enfoque hacia lo social, hacia la justicia social, hacia la equidad, hacia las oportunidades y el beneficio, el desarrollo de los pueblos ya no solo de Venezuela y Cuba, sino de América Latina y el Caribe».
Aseguró que no hay ningún bloque de integración regional que haya logrado en tan poco tiempo los éxitos sociales que logró el ALBA-TCP, y repasó varios ejemplos concretos.
Por supuesto, apuntó, también se tejieron relaciones económicas, comerciales, proyectos de colaboración muy importantes. Y uno de esos proyectos, sobre todo en energía, por la prestación de servicios médicos se compensaba con combustible, que significaron una parte importante de las necesidades de Cuba.
«No todas, pero una parte importante; sobre todo en los tiempos más actuales. En otro momento sí cubrían todas las necesidades de combustible de nuestro país, pero en estos tiempos ya no lo cubrían todo, porque recordemos que Venezuela ha estado sometida a sanciones, a medidas coercitivas, a presiones, y eso ha afectado también ese intercambio que se ha mantenido en una medida muy amplia, pero que no siempre ha alcanzado los niveles de otro momento.
Explicó que ese intercambio se afectó más cuando comenzó el bloqueo energético, el bloqueo naval a Venezuela, «que ha impedido que barcos venezolanos o barcos de otros países lleguen con combustible venezolano a Cuba, y se recrudece más aún con la orden ejecutiva en días pasados del Gobierno de los Estados Unidos; manipulando a través de la amenaza de los aranceles a los países que suministran petróleo». Con ese pretexto, recalcó, han establecido un bloqueo energético a nuestro país.
Díaz-Canel afirmó que «el futuro de las relaciones de Venezuela está en la manera en que seamos capaces de construir ese futuro desde la situación presente, de una Venezuela que ha sido agredida.
«En materia de colaboración, no imponemos colaboración», apostilló. «Damos colaboración, compartimos colaboración, compartimos con solidaridad cuando un gobierno, cuando gobiernos, cuando pueblos de naciones nos los piden. Y bajo ese concepto hemos mantenido en estos años esa colaboración con Venezuela», argumentó.
Extrapoló la frase de Martí sobre su compromiso con Venezuela, y alegó que, con esa tierra bolivariana, «también tenemos compromisos, sentimientos muy intensos, y mientras el Gobierno venezolano propicie, defienda que haya colaboración, Cuba estará dispuesto a colaborar».
CUBA NO ESTÁ SOLA
El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba reiteró que, de manera inmediata al anuncio del bloqueo energético a Cuba, ha existido un apoyo a nivel interno y nacional, y mencionó varias de esas manifestaciones de solidaridad por parte de voceros, de cancillerías, de líderes internacionales, de movimientos que agrupan países…
Se refirió, entre ellas, a las conversaciones telefónicas entre el presidente de Rusia y el secretario general del Partido Comunista Chino, quienes manifestaron el apoyo, y el compromiso y la decisión de continuar la colaboración y la cooperación con Venezuela y con Cuba.
Apuntó que, además de esas manifestaciones de solidaridad, «hay más cosas, cosas que no podemos hoy explicar abiertamente, porque el enemigo está en una persecución de todas las luces que se le pueden abrir a Cuba, de todos los caminos que se le pueden abrir a Cuba; pero sí les puedo asegurar, con todo sentido de responsabilidad, que Cuba no está sola.
«En un momento como este hay mucha gente, gobiernos, países, instituciones, empresas que están dispuestos a trabajar con Cuba y que ya nos han hecho llegar vías, mecanismos, intenciones de cómo podemos hacer.
«La persecución energética, la persecución financiera, el recrudecimiento de las medidas coercitivas es tal que sabemos que tenemos que hacer un trabajo muy fuerte, muy creativo, muy inteligente para sortear todos esos obstáculos; pero hay valor en un grupo de instituciones, de personas y de gobiernos en el mundo para apoyarlo», aseveró Díaz-Canel.
EL MUNDO NO PUEDE PERMITIR QUE LA FUERZA APLASTE AL MULTILATERALISMO
Sobre lo que puede hacer la comunidad internacional para contener la arremetida imperialista del Gobierno de Estados Unidos en múltiples direcciones, el Presidente cubano respondió a la agencia china Xinhua que «el mundo no puede dejarse avasallar, el mundo no se puede dejar humillar, el mundo no puede permitir que la fuerza aplaste el multilateralismo».
Consideró que todos los pueblos del mundo están expuestos, sin excepciones, a una guerra que es política, ideológica, que tiene un componente cultural y otro comunicacional, mediático.
«¿Por qué es una guerra ideológica? Porque se está tratando de imponer el pensamiento hegemónico de la principal potencia imperialista del mundo. ¿Por qué es una guerra cultural? Porque para que prime la hegemonía de esa potencia a nivel mundial, tienen que romper los nexos con las raíces culturales de los pueblos; tiene que hacer toda la maniobra posible para que los pueblos vean como obsoletos su cultura o su historia (…); que la gente reniegue de su identidad, que se avergüence de su historia, para que entonces puedan asimilar y les impongan los paradigmas y los patrones de esa filosofía hegemónica, de esa filosofía imperial».
Ejemplificó, con el caso de la agresión a Venezuela, por qué también es una guerra mediática, y denunció que algo parecido hacen contra Cuba, mediante una guerra sicológica, «de presiones para fracturar unidad, para crear desconfianza, para promover incertidumbre, y son elementos que demuestran la perversidad».
Valoró que las naciones del Sur global tienen que entender qué es lo que está en disputa, a fin de buscar la articulación, «una unidad que no puede ser solo de discurso, sino también de acción, de denuncia constante, de buscar toda la integración en bloques posibles, en un frente, defendiendo ideas, buscando también acciones económicas, comerciales, de cooperación, de colaboración, que defiendan el multilateralismo».
Mencionó cómo hay bloques que están teniendo liderazgo: «el de los BRICS, con perspectivas distintas para el Sur Global; las propias relaciones de potencias como China y Rusia con los países del sur es distinta; la Unión Euroasiática y otros bloques… El Movimiento de Países No Alineados tiene que jugar un papel fundamental en esto, el Grupo de los 77…».
Enfatizó en que esa movilización tiene que ser antihegemónica, pero también antifascista.
«Se está actuando como si fueran las hordas hitlerianas cuando se agrede a un país, cuando se avasalla al mundo, cuando se secuestra un presidente o cuando se cometen acciones criminales contra embarcaciones, contra personas de manera extrajudicial, sin ningún elemento de legalidad», dijo.
«Hay caminos, estoy seguro de que hay caminos; lo que pasa es que para abordar esos caminos y para lograr esa integración, todos nos tenemos que mostrar en el Sur Global con valor y con coraje», concluyó.
CUBA SIEMPRE HA ESTADO DISPUESTA A UN DIÁLOGO CON EE. UU., SIN PRESIONES Y EN CONDICIÓN DE IGUALES
Acerca de las relaciones con Estados Unidos, en el actual contexto, y de la posibilidad real de diálogo con ese Gobierno, el Presidente cubano recordó que la historia de esos nexos, después del triunfo de la Revolución, ha estado caracterizada por la asimetría que ha impuesto el bloqueo económico, comercial y financiero de los gobiernos norteamericanos, recrudecido hoy.
No obstante, dijo, siempre han existido, dentro y fuera de Estados Unidos, personas, grupos, organismos que han favorecido rutas, puentes, espacios de diálogo o canales de comunicación.
«Y muchas veces se ha logrado, y cuando se ha logrado se ha permitido que hablemos como iguales sobre temas en los cuales se pueden compartir incluso criterios diferentes; pero son temas que debemos abordar de manera común, porque estamos en una misma área geográfica, somos vecinos muy cercanos».
Mencionó los temas migratorios, de seguridad, de lucha contra el narcotráfico, contra el terrorismo, medioambientales, y otros temas que tienen que ver con la colaboración científica.
«Hay una agenda grande de temas que se pueden tocar. Y siempre ha existido una posición histórica de Cuba, una posición que definió y defendió el Comandante en Jefe Fidel Castro; que continuó el General de Ejército Raúl y que es inalterable e invariable en los momentos actuales.
«Cuba está dispuesta a un diálogo con los Estados Unidos; a un diálogo sobre cualquiera de los temas que se quiera debatir o dialogar. ¿Con qué condiciones? Sin presiones, bajo presiones no se puede dialogar; sin precondicionamiento, en una posición de iguales, de respeto a nuestra soberanía, a nuestra independencia, a nuestra autodeterminación; sin abordar temas (…) que podamos entender como injerencia en nuestros asuntos internos».
Díaz-Canel aseguró que, de un diálogo como ese, se puede construir una relación entre vecinos civilizada, con beneficios para los pueblos de las dos naciones. «Las cubanas y los cubanos no odiamos al pueblo norteamericano; reconocemos los valores del pueblo norteamericano, los valores de su historia, los valores de su cultura».
Refirió que, cuando se han encontrado espacios de diálogo (por ejemplo, en los sectores científico, deportivo, religioso, cultural, de la salud, incluso a nivel político), hay muchas cosas en las que se puede trabajar juntos, sin prejuicio; y de las que están privadas ambos pueblos por la política decadente, prepotente, criminal y de bloqueo persistente del Gobierno de Estados Unidos.
Afirmó que la disposición a ese tipo de diálogo no es nueva, «es una posición también de continuidad, y yo creo que es posible».
NO SOMOS UNA AMENAZA PARA LOS ESTADOS UNIDOS
Sobre la preparación para la defensa del país, y la manipulación que se hizo de una nota del Consejo de Defensa Nacional acerca de un supuesto paso al estado de guerra, el Jefe de Estado aclaró que la preocupación menor es la del pueblo cubano, «porque la población está participando».
Dijo que la mayor preocupación es la de «ese enjambre anexionista que tenemos por ahí, de los que empiezan a flaquear, de los que se empiezan a mostrar cobardes o débiles ante las presiones y la guerra sicológica que nos están haciendo, ante los anuncios de una posible agresión militar o de seguir recrudeciendo el bloqueo a Cuba, con las consecuencias que puede traer para nuestro pueblo».
Explicó que la doctrina militar de Cuba es la concepción de la guerra de todo el pueblo, que es un concepto de defensa de la soberanía y la independencia del país. «Para nada contempla en ningún momento, en ningún acápite, en ningún concepto, la agresión a otro país. Nosotros no somos una amenaza para los Estados Unidos», sentenció.
Denunció que la retórica insultante de una posible agresión a Cuba la tiene el Gobierno de EE. UU.. Sin embargo, subrayó que los revolucionarios saben bien lo que vale defender una revolución; que la revolución que no se sabe defender y no fortalece su defensa, es muy difícil que sobreviva a determinada circunstancia. Y es un deber soberano nuestro, ante un peligro de agresión, prepararnos para la defensa».
Después de la agresión a Venezuela, y las amenazas para la región, dijo que se estableció como prioridad desplegar un plan de preparación para la defensa en interés de la guerra de todo el pueblo, que comprende la preparación de todo el sistema defensivo territorial en todos sus eslabones; desde la zona de defensa, el municipio, la provincia, hasta el Consejo de Defensa Nacional; de las unidades regulares de las FAR y el Minint; de las brigadas de producción y defensa; de las milicias de tropas territoriales; de las agrupaciones especiales… «Es legítimo y está incluso contemplado en nuestra Constitución», recalcó.
Refirió que, en una reunión del Consejo de Defensa Nacional, se actualizó el plan para el pase al estado de guerra si fuera necesario, «y eso se publicó, porque no lo escondemos».
Entonces condenó la manipulación que se hizo de la nota por medios enemigos para generar confusión. Repasó los términos exactos de su redacción y aclaró: «No está diciendo que pasamos al estado de guerra. Está diciendo que nos estamos preparando para si hay que pasar al estado de guerra en algún momento».
ESTADOS UNIDOS SÍ ES UNA AMENAZA PARA LA SEGURIDAD DEL MUNDO
Ante preguntas de Prensa Latina sobre las falsedades que la Casa Blanca usó para argumentar la más reciente Orden Ejecutiva del Presidente, Díaz-Canel remarcó el que apela al terrorismo, y rememoró, con ejemplos conocidos, el historial de actos terroristas contra Cuba «organizados, financiados y apoyados por los gobiernos de los Estados Unidos, sucesivamente».
El Jefe de Estado cubano reveló, entonces, que se conocen «de planes para hechos terroristas que están siendo apoyados, se están financiando y están preparándose en los Estados Unidos para agredir a Cuba en un momento como este; y que en su momento daremos la información, en su momento haremos todas las denuncias que merece».
Calificó de desfachatez e inmoralidad que se acuse a Cuba de promover el terrorismo. «Es una manipulación, es una mentira, es una calumnia».
Y recalcó Díaz-Canel: «Cuba no es un país terrorista.
«Cuba tampoco es una amenaza para la seguridad de los Estados Unidos. Cuba nunca ha hecho ni ha propuesto ni ha armado una acción agresiva que ponga en peligro la integridad territorial o la seguridad o la estabilidad del Gobierno de los Estados Unidos.
«Nosotros no protegemos terroristas.
«No hay fuerzas militares en Cuba de otras naciones ni de otras agrupaciones. No hay bases militares de otros países en Cuba.
Tenemos cooperación militar y acuerdos de cooperación militar con países amigos, con aliados, pero para nada eso significa que haya bases militares».
Enfatizó en que la única base militar ilegal en Cuba está en Guantánamo, de EE. UU., contra la voluntad del pueblo de la Isla.
«¿Quiénes son los que tienen bases militares en todo el mundo? ¿Quiénes se distinguen por apoyar el terrorismo de Estado en el mundo? O acaso la presión a Venezuela y el secuestro de un presidente no fue un hecho de terrorismo de Estado. O acaso el apoyo de Estados Unidos al genocidio, en Gaza, del pueblo palestino, no es un hecho de terrorismo.
«O acaso disparar y desaparecer embarcaciones con personas a las cuales no se les ha aprobado que estén vinculados al narcotráfico de manera extrajudicial, sin existir investigaciones, sin existir evidencia, no es un acto de terrorismo. Entonces, ¿de qué lado está la verdad en este mundo?
«¿Cuál es el principal Estado que sí es un peligro para la seguridad del mundo, para la paz del mundo? Estados Unidos», sentenció.
NO SE HAN DETENIDO LAS INVERSIONES PARA ESTABILIZAR EL SISTEMA ELÉCTRICO
A la pregunta sobre las actuales vulnerabilidades del Sistema Eléctrico Nacional y las perspectivas para que avance o no su estabilización, así como las variables para aprovechar mejor los recursos energéticos de la nación, el mandatario de la Mayor de las Antillas explicó detalles acerca de cómo se ha actualizado este programa transversal a la economía del país y el bienestar de la población.
En primer lugar, y a raíz de la persecución y la coerción de la Casa Blanca en este tema, ratificó la importancia de acelerar la transición energética hacia las fuentes renovables de energía.
Aseguró que por la magnitud de las complejidades el año pasado – uno de los de mayor acoso y menos recursos financieros y menos combustible–, no se notó todo lo que se hizo mucho en materia de inversiones.
Informó que se recuperaron, por ejemplo, capacidades de generación distribuida por más de 900 megawatts (MW).
¿Por qué no se ha visto ese impacto? Por no tener combustible para echarla a andar, respondió, y ejemplificó que en las últimas cuatro semanas no se ha podido generar nada con esos motores, ni los que estaban activos desde antes (en total, entre 1 300 y 1 400 MW).
A partir de los valores de déficit actuales, ilustró cuánto podría reducirse el déficit si hubiera combustible para que esos motores trabajaran. «Se hubiera minimizado a 500 o 400 MW en un momento del pico, y hubiéramos podido cerrar la mayoría de las noches después del pico y de las madrugadas», aseveró.
Dijo que es un resultado que no se ha podido aprovechar en su potencialidad, por los problemas de combustible, pero que ahí está.
Con la reparación y mantenimiento a centrales térmicas, explicó que también se recuperó capacidad, que es la razón principal que permite que, aun con la generación distribuida en cero, se mantenga el promedio de déficit que se tenía cuando funcionaba parte de la generación con diésel y fuel oil.
Una tercera dirección que detalló fueron las inversiones en fuentes renovables de energía: en 2025 se instalaron capacidades para generar unos 1 000 MW de generación en 49 parques solares fotovoltaicos.
Argumentó que esta infraestructura es la que determina que, de día, no existan los mismos picos de déficit que en las noches.
«Esos 1 000 MW de parques fotovoltaicos están generando promedio, diariamente, en las horas del día en que funcionan, el 38 % de la energía que el país consume en esos momentos. Y nos ha podido mantener un nivel de déficit controlable, manejable en los horarios del día».
De no tener esa infraestructura instalada y funcionando, remarcó, «el país hubiera estado viviendo sistemáticamente de blackout en blackout. O sea, constantemente el sistema estaría inestable, se hubiera producido el apagón total, nos hubiéramos vuelto a recuperar y, en dos o tres días, volvíamos a la a la inestabilidad, y eso no ocurrió».
Acerca de la percepción de que los apagones durante el día han aumentado se debe a otra razón:
«Hasta el 2025 trabajamos con un concepto de priorizar la generación eléctrica en el día a la población. Pero teníamos parada la economía, las industrias, las actividades agrícolas de riego, las principales fábricas, los principales centros exportadores, de producción de bienes para la población…».
Explicó entonces que se decidió poner más energía a la economía. «Si la economía no produce, entonces nos complicamos más, y el impacto de los problemas energéticos es mayor en la vida de las cubanas y los cubanos».
Mencionó que, bajo ese principio, se prioriza el riego agrícola –puso el ejemplo del tabaco y de las 200 000 hectáreas de arroz que se siembran este año, a fin de asegurar entre el 30 % y el 40 % del consumo para la canasta familiar normada–, así como determinadas actividades de exportación y de sustitución de importaciones.
«Ahora, como ya todas las provincias tenían afectaciones para equilibrar eso en el país, donde se siente más en La Habana, porque es la que tenía más capacidad de entregar una parte de la energía para poder potenciar la economía», detalló sobre la capital.
El Primer Secretario del Comité Central del Partido sostuvo que, a raíz de las presiones crecientes, Cuba tiene que llegar a sostenerse energéticamente con las fuentes de energía que posee: crudo nacional pesado y fuentes renovables de energía como el aire, el agua, el sol, la biomasa, el biogás…
Es un concepto, planteó, que debe permear toda la estrategia energética; sin embargo, continuará el programa de recuperación de las centrales termoeléctricas, «porque, además, con esa base termoenergética podemos generar con crudo nacional sin dependencia de importaciones de combustible».
Igual, dijo, van a continuar las inversiones en parque solares fotovoltaicos, y enumeró que, cuando cierre febrero, habrá 98 MW más instalados, y al final de marzo 58 MW, «y así iremos, en todos los meses del año, incorporando más megawatts, como lo hicimos el pasado año».
Agregó que ya se realizan inversiones que no solo incrementan la generación con fuentes renovables energía, sino que pueden acumular parte de esa energía, a fin de garantizar estabilidad en la frecuencia del sistema y tener algunas capacidades de entrega en la noche.
El mandatario informó también que se están instalando 5 000 sistemas fotovoltaicos domésticos, de 2 Kw, en viviendas aisladas y, por tanto, no electrificadas; y a la par, otros 5 000 módulos fotovoltaicos proveerán energía a:
• centros vitales de servicios a la población
• 161 hogares maternos
• 121 viviendas en la que residen niños con enfermedades que requieren tratamiento electrodependiente (el año pasado se instalaron en 161 de estos hogares)
• 156 hogares de anciano
• 305 casas de abuelos
• 556 policlínicos (fundamentalmente en los cuerpos de guardia y otras áreas vitales)
• 336 sucursales bancarias
• 349 oficinas comerciales y de trámites
Además, comunicó el Jefe de Estado, hay 10 000 sistemas fotovoltaicos domésticos que se están entregando con prioridad a trabajadores del sistema educacional, y de la Salud.
También se han aprobado incentivos para la compra e instalación de estos sistemas, por actores no estatales que decidan aportar al SEN o beneficiar a la comunidad, y también hay incentivos arancelarios, de precios y de formas de formas de pago que fomentan la expansión del uso de tecnologías de generación basada en fuentes renovables de energía.
Este año, prosiguió Díaz-Canel, se recuperarán capacidades eólicas para la generación, en algunos parques con determinados problemas técnicos, y hay nuevas inversiones.
El Presidente destacó, particularmente, la experticia que se ha logrado nacionalmente en la instalación de infraestructura para aprovechar las FRE, la cual pudiera, incluso, ser un servicio exportable.
SE APLICARÁN MEDIDAS PARA ENFRENTAR EL DESABASTECIMIENTO AGUDO DE COMBUSTIBLE
A la pregunta de si es posible hacer crecer la producción de la industria nacional de petróleo equivalente (incluye el gas y otros derivados), a fin de depender menos de combustible importado, el Jefe de Estado empezó por decir que la disponibilidad actual de combustible es compleja.
«Tenemos problemas en la disponibilidad de combustible para garantizar no solo ya la generación eléctrica, sino las actividades básicas, que tienen que ver directamente con la población».
Informó que, por ese motivo, sesionó el Consejo de Ministros, a fin de disponer directivas de gobierno para enfrentar el desabastecimiento agudo de combustible. «Hemos tomado como referencia las indicaciones del Comandante en Jefe para periodo especial».
Explicó que un grupo de vice primeros ministros y de ministros irán informando a la población, en detalles, el contenido de las medidas para, en el término de una semana, se conozca cómo vamos a enfrentar la situación.
El Presidente cubano fue firme en aseverar que, «aunque haya bloqueo energético, no renunciamos a recibir combustible en nuestro país. Eso es un derecho que tenemos. Y haremos todas las gestiones y estamos haciendo todas las gestiones para que el país pueda tener de nuevo ingresos de combustible, abastecimiento de combustible».
Igualmente, transmitió confianza en que el Partido y el Gobierno están trabajando en función de que se afecte menos a la población y a la economía; «en condiciones difíciles, porque hay un bloqueo energético por parte de Estados Unidos; y hay mucho miedo, y hay mucho impacto sicológico en armadores, en navieras, en países que nos pueden suministrar combustible».
El Jefe de Estado condenó que una potencia asuma una política tan agresiva y tan criminal hacia una pequeña nación.
«¿Qué significa bloquear, no permitir que llegue una gota de combustible a un país? Es afectar la transportación de alimentos, la producción de alimentos, el transporte público, el funcionamiento de los hospitales, de las instituciones de todo tipo, la escuela, la producción de la economía, el turismo…», se preguntó.
«¿Cómo mantenemos las clases de los niños sin combustible? ¿Cómo funcionan nuestros sistemas vitales sin combustible? ¿Cómo distribuimos la comida? ¿Cómo sembramos? ¿Cómo roturamos? ¿Cómo preparamos la tierra? ¿Cómo recogemos los productos? ¿Cómo nos trasladamos?», continuó.
Adelantó que las medidas que se deben tomar, aunque no van a ser permanentes, dependerán de la disponibilidad de combustible. Recalcó que implicarán sacrificios, una vez más, pero que la rendición no es una opción. «Hay mucho que defender».
«Hay muchos cubanos y cubanas dignas que dieron la vida por este país, por la independencia de este país en todas las épocas. Y los más recientes son los 32 compañeros que cayeron en Venezuela. Que su caída indignó a nuestro pueblo. Y esa herida todavía está. Esa herida no se cierra», invocó Díaz-Canel.
«¿Y por qué actuaron así? Porque tenían una convicción, sabían lo que estaban defendiendo. No era solo un presidente, no era solo una hermana nación, era la dignidad, era la soberanía, era Cuba, era la Revolución, era América Latina y el Caribe. Es el Sur Global.
«Y lo hicieron como único se podía hacer con una actitud en la vida, consecuente en un momento como ese: con el coraje, con la valentía», sentenció.
«¿Qué derecho tiene una nación para evitar que a un país le llegue combustible? Con esto no solo están actuando contra Cuba y contra el pueblo cubano. Con esto, ¿a cuántos les están impidiendo que tengan una relación normal de comercio con Cuba? ¿A cuántas empresas y entidades están perjudicando? ¿Acaso esto no es violatorio de todo el derecho internacional, de la Carta de las Naciones Unidas? ¿Esto no va contra el comercio libre que defiende el capitalismo y el imperialismo?
«Pero, además, ¿quiénes se creen que son para imponernos eso? ¿Alguien puede celebrar en el mundo que le hagan eso a un país? ¿Hay algún asomo de humanismo, de decencia, de sensibilidad, de decoro con alguien que actúa así?», reflexionó el Primer Secretario.
Explicó que, en consecuencia, «hay cosas que tenemos que detener, posponer, para poder seguir funcionando en lo fundamental», y apeló a las reservas para el ahorro que existen en todos los lugares, en tanto se materializan las acciones que promuevan acercarnos a la soberanía energética.
Entre esas acciones, mencionó el incrementó de las capacidades de almacenamiento de combustible, como las que se perdieron con el incendio de Supertanqueros. «Si tenemos más capacidad, podremos tener más combustible, y una de las cosas que vamos a promover es tener más combustible en consignación en el país».
Se detuvo, también, en las acciones para el incremento de la producción de crudo nacional (o petróleo equivalente).
Mencionó que, como parte de esa estrategia, que incluye la extracción de gas para generación eléctrica y combustible de cocción, este año, en La Habana, aumentarán en 20 000 los consumidores con gas manufacturado.
«Incrementar la producción de petróleo equivalente nos permite entonces tener más coberturas de crudo para también funcionar con la generación eléctrica en nuestras termoeléctricas, que pueden consumir ese crudo.
«Pero también estamos estudiando, y ya de hecho compramos motores que nos ayuden a la generación eléctrica o que funcionen para otras aplicaciones, que asuman este crudo cubano».
Detalló que se ha dado a los científicos la tarea de desempolvar estudios del Instituto de Investigaciones Petroleras para para llegar a la refinación del crudo cubano y mejorar su calidad, a fin de refinarlo y llegar a tener gasolina, fuel oil, diésel… «Hicimos, a finales de año, una pequeña prueba de refinación de crudo nacional. Y se abren perspectivas».
El mandatario repasó otras alternativas que, en las condiciones actuales, contribuirían a aliviar el déficit de combustibles, entre las cuales mencionó la obtención y aprovechamiento del biogás, la biomasa y la energía hidráulica; algunas de ellas en varias pruebas pilotos que pueden generalizarse.
El Presidente cubano aseguró que, por las muestras de apoyo recibidas en estos días tan convulsos, «en el mundo hay muchas personas y entidades que rechazan los chantajes y que están en contra el cerco económico contra Cuba, y están dispuestos a arriesgarse para trabajar con Cuba».
PARA GENERAR SOLUCIONES NO SE PUEDE PERDER TIEMPO
En respuesta al periódico Granma, el Primer Secretario del Comité Central del Partido, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, reflexionó sobre cómo tendría que moverse la vida del país hacia priorizar actividades que son de supervivencia; cuán urgente tendrá que ser movilizar todas las capacidades para la producción local; y qué debe cambiar en la manera de conducción del Partido a nivel local para que se vean resultados, y se vean rápido.
«No podemos perder tiempo; hay cosas que las hacemos ya o ya». Así afirmó el mandatario, al referirse a «esas cosas que hemos reiterado convertirlas de verdad en resultados, y sobre todo porque ahora hay una variable nueva, o una variable con más peso en la ecuación de la vida de los cubanos y las cubanas, que es la urgencia del momento».
Dijo que las limitaciones han alentado el pensamiento y determinadas soluciones a nivel local, y que los plenos provinciales del Partido ofrecieron una primera confirmación de eso, al presentar las estrategias territoriales para 2026.
Resaltó que muchas propuestas en las provincias superaron lo previsto, y que es apreciable la voluntad no solo de resistir, sino también de crear y de superar, y que hay muchas cosas que se empiezan a generalizar también; pero que necesitaban madurar para ser posibles.
Partió de la discusión en el XI Pleno del Comité Central del Partido, «un Pleno desgarrador» en el análisis sobre las insatisfacciones, «con una visión hacia la emergencia, con una visión hacia cómo damos respuestas a la población en el menor tiempo posible; pero que también dio luces, conceptos para la labor ideológica, para enfrentar la batalla económica.
«¿Cuáles son las transformaciones fundamentales que hoy nos definen? ¿Qué tenemos que hacer en el modelo económico y social para avanzar más rápidamente?», se preguntó el Primer Secretario.
«Primero, tenemos que elevar el funcionamiento del Partido, del Gobierno, del Estado, de las instituciones armadas, de las organizaciones de masas, de las organizaciones sociales, de todo el sistema del país».
También debe haber, dijo, un plan de movilización política, con expresiones, ejemplificó, como las que se vieron en los homenajes a los 32 combatientes caídos en Venezuela.
«Está también, como respuesta económica, cómo en el menor tiempo posible implementamos las transformaciones fundamentales contenidas en el Programa de Gobierno para resolver los problemas estructurales de la economía, y potenciar la economía. Está el plan energético actualizado.
«Y está la articulación internacional que estamos promoviendo entre las fuerzas de izquierdas, los movimientos sociales; porque entre todos tenemos que articularnos para denunciar, para encontrar respuestas, para combatir esta ofensiva imperialista».
Díaz-Canel se detuvo también, en cómo perfeccionar la comunicación, que es un arma decisiva en estos tiempos: «la comunicación política, la comunicación social, la comunicación institucional, que tienen que responder a una comunicación de tiempo de guerra, a una comunicación de crisis, a una comunicación que enfrente esa ofensiva mediática imperial que está intoxicando todos los espacios comunicacionales en el mundo, que está tratando de asesinar reputaciones de pueblos, de dirigentes, de líderes, de personas, que está tratando de tirar una cortina de humo alrededor de lo que está pasando, que trata de justificar todo lo que se propone el imperio».
Sobre cómo perfeccionar la labor del Partido, respondió el Primer Secretario: «Un primer concepto, que es básico, y aunque lo repetimos, porque es necesario, es la unidad. La unidad es la que nos da la fuerza», definió, pero le agregó dos componentes que consideró esenciales: discutir fuerte y participar.
«Discutir para perfeccionar, ser crítico, debatir, aportar. Eso no divide, eso une, sobre todo si después, a partir de esas reflexiones, de esos aportes de discusión, marchamos juntos, defendemos todo juntos.
«Ahora, cuando hay desidia, cuando alguien se calla lo que piensa, cuando alguien no es honesto o es sincero, eso crea fragmentaciones en la unidad».
Acerca de la participación como elemento de la unidad, acotó: «Cuando todos participamos, cuando todos compartimos, cuando todos luchamos, cuando todos logramos resultados y victoria, hay más identidad, hay más compromiso, hay más autoestima, y hay más fuerza en todo lo que hacemos».
Igualmente, Díaz-Canel indicó hacer todavía más efectiva la vinculación con la base. «El mejor tiempo que uno aprovecha es el que uno está en los escenarios donde se está produciendo, con las con las personas, con los colectivos, en los principales hechos ideológicos, económicos o sociales».
Habló de ir a los lugares, pero «no para marcar tarjeta», sino para aprender, aportar y ayudar a transformar».
Otro asunto que recalcó fue la democracia en el Partido. «No somos solo el Partido de los militantes comunistas de Cuba; somos el Partido de la nación cubana», y alentó a que en todos los niveles el Partido sea capaz de convocar a los jóvenes, a los trabajadores no militantes, «para que aporten también, para que discutan de conjunto con nosotros los problemas, para que nos apoyen en soluciones».
Acerca de las prioridades en las que hay que trabajar más rápido, y ya tomar decisiones, y anunciar decisiones para lograr resultados con la urgencia de estos momentos, el Presidente cubano enumeró:
• Actualización del sistema de dirección de la economía. Procurar una adecuada relación entre centralización y descentralización, y una adecuada relación entre lo que hay que ver desde la planificación, y lo que hay que abordar con determinadas señales del mercado.
• Reestructuración de todo el aparato estatal, de Gobierno, de Partido, institucional. Hay instituciones que duplican funciones, demasiadas personas en el ámbito de lo que no es productivo, mucha carga presupuestaria del Estado en actividades no fundamentales.
• Definitiva autonomía en la empresa estatal, una autonomía de verdad. No todas las empresas aprovechan todavía las facultades que tienen, para exportar, buscar ingresos que paguen sus propios insumos y materias primas.
• Autonomía de los municipios, que respalden sus facultades para resolver los problemas del ciudadano de su municipio.
El Presidente cubano reflexionó que no se puede aspirar a que, a partir del desarrollo del país, se desarrollen las provincias y los municipios. «Eso es un absurdo. Tenemos que lograr que el municipio se desarrolle y, si se desarrollan los municipios, se desarrollan las provincias; si se desarrollan las provincias, se desarrolla el país.
Aseveró que, «para que los municipios puedan producir para ellos mismos, aprovechar sus capacidades endógenas, desarrollar sus estrategias de desarrollo territorial y local, tienen que tener ante todo sistemas productivos locales robustos».
Hoy pasa, ilustró, que preguntas cuántas entidades empresariales de diferentes tipos y clasificaciones hay en un municipio, y hay 20, 30, 40; sin embargo, preguntas cuántas son de subordinación municipal, y a veces solo dos; «por lo general, una empresa agroindustrial municipal –que las logramos el año pasado en todos los municipios, y eran de dependencia provincial o nacional–, y una empresa de comercio. Entonces, ¿cómo se va a desarrollar el municipio?»
En cuestiones de alimentación, lo que se produzca en el municipio definirá lo que allí se coma, pues con menos combustible, la comida no va a poder salir de los municipios para otros, comentó Díaz-Canel, que también habló de cambiar el concepto de la canasta familiar normada, que hasta ahora depende de importaciones y de una decisión centralizada.
«Si vamos a comer lo que va a producir el municipio, después lo que pueda comprar el país es para más. Pero no es la gente esperando lo que podamos importar, es la gente buscando, produciendo», dijo.
Reconoció que no es realista pensar que en todos los lugares se avanzará igual, ni que va a salir bien de golpe, «pero vamos creando la cultura y vamos demostrando los resultados, y vamos avanzando y vamos corrigiendo, viendo, y vamos estimulando, y vamos compensando también con la redistribución central las diferencias que puedan quedar, y los que puedan quedar en desventaja».
Otras acciones en curso, mencionadas por el Presidente:
• Renegociar la deuda externa del país.
• Adecuar las relaciones entre el sector estatal y el sector no estatal. Estimular las asociaciones económicas entre los sectores estatal y no estatal; que ambos estén en las estrategias de desarrollo local y territorial.
• Aprovechar las flexibilidades para la inversión extranjera directa. Crear facilidades que estimulen la participación de los cubanos residentes en el exterior, con proyectos que le aporten al desarrollo económico y social del país.
• No descuidar la atención a los vulnerables, a quién queda en desventaja con cada decisión, y compensarlo.
• Perfeccionar la política tributaria, la política monetaria, el saneamiento financiero y el sistema bancario y financiero que se tiene que actualizar y modernizar para que apoye todo lo que debe hacerse en la economía.
• Incorporar todo cuanto pueda hacerse en materia de ciencia e innovación, de transformación digital, de inteligencia artificial, de comunicación política, institucional y social, y desarrollar el concepto de economía del conocimiento, que es la economía que se genera como parte del aporte de la ciencia y la innovación.
QUÉ ESPERAR DE LOS JÓVENES
Abordado sobre qué debe esperarse de los jóvenes en circunstancias tan difíciles, el Primer Secretario del Comité Central del Partido afirmó que «cada vez que hablemos del pueblo, y cada vez que hablemos de los jóvenes, como dice el dicho popular: hay que quitarse el sombrero.
«El heroísmo de este pueblo asombra, aunque estemos en esa cotidianidad de adversidad, de enfrentar cosas difíciles, cuando uno ve las respuestas, la creatividad, la resistencia… y yo insisto, la resistencia del pueblo cubano no es una resistencia de aguante, es una resistencia de creación».
Resaltó que, «cuando hablamos de unidad, no hay unidad si los jóvenes no están en esa unidad. Cuando hablamos de continuidad, no hay continuidad sin los jóvenes. Por eso en ese concepto de participación popular, yo siempre digo: “todo tiene que tener una salida para la participación popular y, dentro de esa participación popular, todo tiene que tener una salida de cómo convocamos y cómo participan los jóvenes”».
Exaltó, como valores, el desprejuicio y la inteligencia de los jóvenes, «pero también cuando le llamas para cosas duras», y recordó la experiencia de la COVID, cuando fue a convocarlos y ya estaban en Zona Roja, para apoyar la atención a los enfermos. «Ellos por sí mismos se movilizaron; porque comprendieron que ellos podían aportar al país, que quién mejor que ellos. Y lo hicieron jóvenes de todos los sectores».
Recalcó que, «escuchando a los jóvenes, uno puede ver también las cosas de otra manera. Yo diría más actualizada, más contemporánea, con más audacia. (…) Esa intranquilidad con compromiso le hace mucho bien a la nación, y a todo lo que queremos hacer».
El Presidente cubano repasó el protagonismo de la juventud a lo largo de la historia emancipadora de la nación, desde el inicio de las gestas independentistas hasta los últimos héroes caídos en Venezuela.
Esos son nuestros jóvenes, dijo, «presente y futuro de la nación, presente y futuro de la Patria; y hay que cuidarlos mucho», concluyó Díaz-Canel.