El parque solar fotovoltaico Rafael Reyes, con una capacidad de 21.8 megawatts y siete inversores sincronizados, quedó conectado al Sistema Energético Nacional, consolidando el compromiso de Santiago de Cuba con la transición hacia fuentes renovables.

La instalación, de tecnología china, integra más de 45 mil paneles solares, lo que permitirá ahorrar alrededor de 1 200 toneladas de combustible fósil cada año y reducir considerablemente los gastos diarios en fuel oil, diésel y otros derivados del petróleo.
Según explicó Javier Calero, director de la Empresa Eléctrica, el nuevo parque representa un ahorro superior a 1 159 dólares diarios y aporta beneficios ecológicos al aprovechar la energía limpia del sol.
En el marco de esta política inversionista, se anunció el alistamiento de dos nuevos parques en Santiago de Cuba y el avance de otro en San Luis, junto a la búsqueda de nuevos espacios para futuras inversiones que fortalezcan la independencia energética del país.