Este 6 de diciembre Cuba celebra el 55 aniversario de la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media (FEEM), una organización que, desde su fundación en 1970, ha acompañado el crecimiento, las inquietudes y los sueños de los adolescentes cubanos. Más de medio siglo después, la FEEM continúa siendo un pilar en la formación de valores, en la participación social y en la defensa del estudio como herramienta para el porvenir.
La FEEM nació en un momento en el que el país se encontraba en plena transformación educacional y social. Su misión es representar a los estudiantes de preuniversarios, politécnicos, escuelas pedagógicas, artísticas y deportivas, impulsando la participación activa en la vida escolar y comunitaria.
Durante estas cinco décadas y media, la organización ha acompañado procesos trascendentales del sistema educacional cubano, desde la universalización del estudio hasta los movimientos de monitores, las brigadas científicas, el trabajo voluntario y las iniciativas culturales que enriquecen la vida estudiantil.
Este aniversario llega en un momento en que la enseñanza media enfrenta desafíos importantes: nuevas demandas tecnológicas, cambios en los planes de estudio, la necesidad de fortalecer la motivación académica y el acompañamiento a las juventudes en temas como salud emocional, inclusión y orientación profesional.
En este escenario, la FEEM se reafirma como un espacio indispensable. Desde cada guía base, aula y municipio, los estudiantes impulsan acciones que van desde proyectos medioambientales y campañas de prevención hasta concursos científicos, festivales de artistas aficionados y jornadas patrióticas que consolidan la identidad nacional.
En los centros educativos de la Isla, el 55 aniversario se celebra con matutinos especiales, encuentros con fundadores y exdirigentes, galas culturales, reconocimientos a estudiantes destacados y conversatorios que analizan el presente y futuro de la organización.
Asimismo, se impulsa el debate sobre el rol de los jóvenes en la sociedad, el vínculo con la comunidad y el compromiso con metas colectivas que fortalecen el tejido educativo.
A sus 55 años, la FEEM no es solo una estructura estudiantil: es un espacio de formación ciudadana. Es la voz del adolescente cubano que opina, crea, defiende sus causas y se involucra en la búsqueda de soluciones. Su historia demuestra que la juventud, aun en tiempos difíciles, es capaz de aportar ideas, energía y responsabilidad.
Hoy, cuando estudiantes de toda Cuba celebran este aniversario histórico, también celebran la convicción de que el futuro se construye desde las aulas y con el empuje de una generación que no teme proponer, transformar y soñar.
55 años después, la FEEM sigue latiendo en cada escuela, en cada proyecto y en cada joven que asume el estudio y el compromiso como su mayor orgullo.