Cuba bajo una marcada incidencia de la guerra no convencional

Mostrar al mundo un país cuyos gobernantes son incapaces de solucionar los problemas internos, al socialismo cual modelo fracasado, o la inexistencia de consenso a favor de la Revolución Cubana, constituyen algunas de las líneas construidas como parte de la llamada guerra no convencional de Estados Unidos.
Cuba bajo una marcada incidencia de la guerra no convencional

La Habana, 21 jul.— Mostrar al mundo un país cuyos gobernantes son incapaces de solucionar los problemas internos, al socialismo cual modelo fracasado, o la inexistencia de consenso a favor de la Revolución Cubana, constituyen algunas de las líneas construidas como parte de la llamada guerra no convencional de Estados Unidos.

Los disturbios del pasado 11 de julio devienen expresión directa de la guerra de comunicaciones trazada contra la nación caribeña, auxiliada en los grandes medios internacionales de comunicación, las redes sociales y mecanismos que emplean la inteligencia artificial.

En el programa radiotelevisivo Mesa Redonda la doctora en Ciencias Rosa Miriam Elizalde Zorrilla, vicepresidenta primera de la Unión de Periodistas de Cuba, explicó que el mandatario norteamericano Joseph Biden firmó en marzo pasado la Guía estratégica interina de Seguridad Nacional, la cual aboga, entre otros temas, por la generación de contenidos creativos.

Hoy estamos viendo una campaña anclada a la palabra Libertad; y otra línea de esa Guía habla de fortalecer aliados, trabajar con socios que piensen de igual manera, precisó.

Recomendó ver a la Internet en sus escalas, pues la derecha transnacional se mueve a la velocidad de un tuit y quienes manipulan sus hilos quieren sacar a la luz una supuesta falta de consenso en Cuba y la imposibilidad de su gobierno de generar políticas públicas efectivas.

Porque en un escenario en el que confluyen guerra económica y política, mostrar un clima de ingobernabilidad y enfrentamiento en la nación ponen a la fruta madura sobre una mesa que estaría prácticamente servida.

Los programas subversivos no son cuento de camino y la estrategia de golpe suave ha evidenciado sus efectos en no pocos lugares del mundo, de ahí la necesidad de establecer relaciones de semejanza entre la mayor de las Antillas y otras naciones de Latinoamérica, con una situación precaria en materia social y la represión de las fuerzas del orden, cual dictaduras militares.

Existe una conexión emocional que engancha, se genera un efecto de contagio y lo que generalmente ocurre de manera natural aquí se construye y está precedido siempre por investigaciones, apuntó Elizalde Zorrilla.

No estamos en presencia de la sustitución de unos medios (de comunicación) por otros -acotó-, sino una nueva arquitectura en correspondencia con roles específicos: los grandes medios tradicionales siguen legitimando determinado hecho y lo amplifican.

A todo ello se han sumado los mensajes e incitaciones de determinados artistas (nacionales o no), youtubers y personas públicas con cierta influencia en sus públicos para generar matrices de opinión que cualquier receptor pasivo asumiría.

Por eso el llamado de la profesora Hilda Saladrigas Medina, decana de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a que se entienda de qué va el sistema mediático global y su manera de trabajar, como una gran industria cultural centrada en la manipulación de mensajes y la construcción de realidades.

Emplean elementos de corte simbólico, desde las palabras utilizadas, el orden de la retórica, las imágenes, edición y montaje de imagen y sonido- aseveró-, en busca de qué puede llegar a los sentidos de las personas.

Destacó que Estados Unidos es el origen de muchas doctrinas, un sistema político que ha trabajado con la teoría de los efectos, la cual no ha pasado de moda y la han estudiado muy bien. “Es un gran laboratorio en el que se diseña, estudia, valora, calcula el efecto esperado y luego se miden lo obtenido”, apuntó.

La construcción de un pensamiento crítico constituye exhortación permanente para poder discernir todos los procesos que en torno a Cuba se suscitan hoy, apoyados en nuestra identidad y en los elementos que nos distinguen como cubanos.

¿Qué somos cómo pueblo? Buscar en nuestros recursos emocionales qué nos queda, pues no somos máquinas, a eso instó la Decana de la Facultad de Comunicación, institución que es un referente de ética.

La población tiene que entender que el llamado que se hace al aprendizaje forma parte de una cultura a ganar por todos. No se puede permitir que el odio al cual llaman fracture relaciones de amistad y familiares- dijo-. Al discurso de odio hay que buscarle un discurso de reconciliación. (Evelyn Corbillón Díaz)

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