La Aduana General de la República de Cuba conmemora en esta jornada su 63 aniversario inmersa en un proceso de profundas transformaciones que se enfocan en perfeccionar sus procesos de trabajo.
Labor que fundamenta su apego a la práctica internacional, lo cual se consolida desde el nuevo Decreto-Ley «De Aduanas» y sus normas complementarias recientemente publicadas y que en las próximas semanas entrarán en vigor.

Desde la Plaza Mayor General Antonio Maceo Grajales de la provincia Santiago de Cuba una representación de miembros de este órgano se dieron cita para reconocer el quehacer colectivo en pos de la soberanía de la Patria.
Fueron entregados el Sello de Honor y Ética, por los resultados significativos en su desempeño laboral, a instituciones que contribuyen al desempeño diario su labor ,así como otros reconocimientos individuales por el protagonismo en la detección de armas, partes y municiones; enfrentamiento al tráfico de drogas, estupefacientes y componentes químicos, así como otras actividades ilícitas.




La actualización que en el plano normativo experimenta la Aduana se lleva a cabo con vistas a seguir afianzando el papel de la institución en el tránsito de viajeros, las cargas y envíos postales por las fronteras nacionales y el desarrollo de la actividad comercial con el necesario equilibrio entre facilitación y control. Todo ello, en un complejo escenario matizado por el recrudecimiento de las medidas de guerra económica, comercial y financiera contra Cuba por parte de gobierno de los EE.UU que han llegado a niveles sin precedentes a comienzos de 2026.
