domingo 25 octubre 2026

Cuando el talento se impone

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Juventud Rebelde
Periódico cubano fundado en 1965 y dirigido por la Unión de Jóvenes Comunistas.

Tras la reconocida presencia de estudiantes santiagueros en olimpiadas de conocimientos, hay cotidianas historias de entrega y pasión por la ciencia

Por Odalis Riquenes Cutiño

Santiago de Cuba.— Se conocen y se cuidan entre sí. Comentan sobre los eventos y los rigores de integrar la preselección nacional o representar al país en escenarios académicos internacionales con la misma vehemencia con la que otros jóvenes de su edad hablan del tema musical de moda o de los niveles superados en un videojuego.

Son muchachos como todos; sin embargo, para ellos la tecnología es una herramienta para dominar el conocimiento, y el afán por imponerse, desarrollarse y vencer obstáculos se convierte en la mejor diversión y en la manera de realizar sus sueños.

Comparten una historia común: la pasión por crecerse en complicadas pruebas teórico-prácticas, una inquietud que les nació desde la secundaria básica y se encauzó en el preuniversitario, donde sus resultados y aptitudes los llevaron a formar parte del Centro de Atención al Talento (CAT), perteneciente al Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas (IPVCE) Antonio Maceo.

Disfrutan el rigor y la fraternidad de un espacio en el que, como recalca la profesora Marisleydis Laffita, docente de Historia y coordinadora del colectivo de entrenadores, todo se pone en función del desarrollo de sus habilidades y la formación científica, al tiempo que se tejen lazos con centros de ciencia y la Universidad de Oriente.

Poner en alto el nombre de Cuba representa para ellos el clímax de historias de esfuerzo que involucran a entrenadores y familias.

Entre tensiones y algoritmos

Desde que cursaba el noveno grado en la secundaria básica Espino Fernández, Daniel Alexander Dosil Alsina sabe muy bien cómo sobrellevar las tensiones entre problemas y algoritmos. En sus primeros topes con alumnos de otras provincias encontró la motivación por la informática. Su deseo de participar en todos los eventos lo impulsó hasta el concurso nacional y la preselección.

Por eso, cuando en el curso 2025-2026, tras un período de intensa preparación, la difícil coyuntura que atraviesa el país —derivada del cerco norteamericano— obligó a cancelar el concurso nacional y, con ello, la posibilidad de asistir a las olimpiadas, su vida cambió de la ilusión a la frustración en tan solo un mes.

«Había pasado el verano estudiando como un loco y me sentía con posibilidades de transitar por el ciclo con buenos resultados. Por eso, cuando supe que no habría olimpiadas, sentí que este era mi año y me lo habían quitado», relata al revivir horas amargas.

Así anduvo hasta que, tiempo después, supo que su consagración no había sido en vano: como premio a su desempeño, fue seleccionado para participar en la Olimpiada Iberoamericana de Informática 2026, celebrada de manera virtual desde La Habana en el pasado verano.

«El día de la prueba fue el momento de más nervios en mi vida. Todo el tiempo sentía que no estaba haciendo lo suficiente, pero al final resultó que sí, pues logré obtener una medalla de bronce. Cuando salieron los resultados y me vi entre los ganadores, viví uno de los días más felices. En estos momentos me estoy preparando para la Centroamericana, en noviembre de este año, y espero traer una medalla para Cuba y para Santiago».

Su compañero en aquel equipo y en el CAT de la Vocacional, Ernesto Alejandro Salazar Coca, también consiguió acceder al podio en la Iberoamericana de Informática y aportar otra de las siete preseas de bronce que permitieron al equipo cubano ubicarse en el sexto puesto.

«En la Iberoamericana nos enfrentamos a preguntas muy complejas, que requerían de mucha capacidad lógica y de la implementación de los algoritmos correctos. En esos eventos no se trata de resolver el problema completo —porque no siempre se puede—, sino de alcanzar la mayor puntuación posible.

«También está la tensión del momento. Sales y dices: “Wao, podía haber hecho esto otro y lo habría resuelto”. El momento de más nervios es siempre al inicio de la prueba: ves lo que piden y tienes que decidir cómo vas a distribuir el tiempo, pues cada segundo es crucial.

«Fueron cuatro problemas a resolver en cuatro horas; algunos eran tan complicados que no era efectivo dedicarles tanto tiempo. En fin, que además de los conocimientos, había que usar la estrategia. Esta fue nuestra primera competencia internacional; estuvimos muy tensos, pero pudimos defendernos y obtener un buen resultado. A la próxima iremos con más experiencia».

De la Biología a las vacunas

A punto de cumplir los 18 años y dispuesto a formarse como bioquímico, David de Jesús Dominica Pérez es otro joven que ha sabido imponerse en el rigor de los certámenes internacionales, en su caso, desde la Biología.

El curso pasado, en duodécimo grado, por su trayectoria fue seleccionado para participar en la Olimpiada Iberoamericana de esa asignatura. Del 30 de agosto al 5 de septiembre, compitiendo contra representantes de 16 países, sumó una medalla de bronce a su historial.

Desde su ingreso al CAT ha integrado la preselección nacional. En undécimo grado, como parte del equipo enviado a la Centroamericana en Santo Domingo, obtuvo medalla de oro y fue incluido en la representación para la Olimpiada Abierta de Rusia, a la que el país no pudo asistir.

«Las competencias tienen una sesión teórica y una práctica, que es la más complicada. Existe un sitio web donde te dicen de qué tratará el examen práctico; con ese contenido decides si preparas una disección, observas el microscopio, mides distancias o sacas conclusiones. Todo se evalúa. La prueba teórica incluye dos exámenes que se realizan el mismo día, con unas 60 u 80 preguntas variadas. En la Centroamericana tuvimos una sesión de cuatro horas, media hora de receso y cuatro horas más. Salimos agotadísimos».

—¿Aquí en el centro reciben este tipo de entrenamiento?

—Para nosotros aquí es complicado. Se pueden coordinar prácticas con la Universidad de Oriente, pero nos vemos muy afectados por los cortes eléctricos y la falta de materiales. En la parte teórica Cuba siempre ha sido fuerte, por eso los resultados son satisfactorios. La Biología tiene libros en PDF y consultarlos ahora se dificulta por los problemas de conexión, pero uno siempre pone un extra.

Dominica, como todos le llaman, siempre quiso estudiar Medicina, pero su conocimiento profundo de la Biología lo llevó a inclinarse por la Bioquímica, carrera que cursará en la Universidad de La Habana. «Quisiera dedicarme al área de la biotecnología, que me atrae mucho. Me apasiona la Inmunología, las vacunas y la producción de medicamentos».

La geografía del reto

A menos de un año de cumplir la edad de jubilación, cuando ya casi daba por sentado que no materializaría el sueño de que alguno de sus alumnos pudiera participar con éxito en competencias internacionales de Geografía, la profesora Raiza Guerra Mulet no solo recibió el alegrón de que uno de sus pupilos le aportara al país las primeras medallas en esos eventos, sino que además asumió el desafío de ser la entrenadora del equipo cubano en ese debut.

Durante 36 años la prestigiosa docente ha escrito una vehemente defensa de esa ciencia en el IPVCE santiaguero. «Fui la primera entrenadora de Geografía en el CAT y me he mantenido durante estos nueve años.

Aquí en Santiago la Geografía ha tenido resultados desde el comienzo, de ahí que el curso pasado se determinara que uno de los estudiantes que asistiría a Turín, Italia, fuera Carlos Jesús Valiente García, y que yo participara como profesora observadora.

Cuba compitió allí con países desarrollados en la Olimpiada de Ciencias de la Tierra, otro reto, pues es un programa más abarcador. De las tres pruebas en que participó, Carlitos obtuvo medallas en dos: dos medallas de bronce en su primer intento, es, sin dudas, algo muy meritorio.

«Haber podido asistir a un evento de este tipo me ratificó que en cuanto a preparación, Cuba hoy está en el camino certero; que la Geografía es una ciencia integradora, de mucha competencia y preparación. El hecho de contribuir a que mis alumnos tengan un papel protagónico en la transformación de los problemas ambientales, es algo maravilloso», dice sin ocultar la emoción.

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Los juristas son, en principio, servidores públicos imprescindibles.
Saludos desde México. La cultura de la previsión así como la calidad en el trabajo ayuda a los pueblos de…
Jornadas de trabajo intenso; en esta cobertura tuve la oportunidad de acercarme a personas revolucionarias y aman y honran la…
Joel @ No todo está perdido
abril 11, 2024 at 1:44 am
Son los jóvenes quienes, en mayoría, llevan el mayor peso del quehacer cotidiano del país. Así ha sido siempre. No…
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