El 20 de septiembre de 1998, hace hoy 28 años, fueron encontrados en Bolivia los restos de Haydee Tamara Bunker Bíder, para los cubanos «Tania la Guerrillera».
El hecho se produjo a los 31 años y 20 días exactos de que la única mujer que integró el Destacamento Internacionalista del Che en Bolivia, perdiera la vida en una emboscada en el Vado del Puerto Mauricio, en el Río Grande, donde fuera conocida por un traidor conjuntamente con sus compañeros del grupo de la retaguardia, encabezado por el Comandante Vitalio Acuña (Joaquín).
Según cuentan, Tania fue la penúltima que se introdujo en las aguas del río cuando los guerrilleros fueron sorprendidos por una lluvia de balas que los masacró, casi sin posibilidades de defensa alguna, pues las aguas le tapaban la mitad del cuerpo. El cadáver de la muchacha, que tenía entonces 29 años de edad fue arrastrado aguas abajo del Río Grande, pues una bala le había atravesado de lado a lado a la altura del tórax, debajo de la axila, fracturándole el húmero derecho, lo que le provocó la muerte de forma inmediata.
Siete días después el cadáver de Tania la Guerrillera es encontrado en la orilla del río y trasladado al cementerio de Valle Grande, donde unas religiosas pidieron su cuerpo para vestirlo y darle cristiana sepultura. Sin embargo, los militares bolivianos temerosos de que la tumba de Tania se convirtiera en un santuario para la población boliviana, trasladaron secretamente el cadáver de Tania hacia un lugar desconocido, donde permaneció oculto hasta que fue encontrado el 20 de septiembre de 1998, por un equipo de especialistas cubanos, los mismos que en julio de 1997 encontraron los restos del Che y seis de sus compañeros.
Los restos de Tania aparecieron dentro de un ataúd en una fosa no muy profunda bajo un árbol, en las inmediaciones del actual Rotary Club y próximo a la pista aérea de Valle Grande, a un kilómetro exacto de donde fueron encontrados los restos del Che y demás guerrilleros.
Haydee Tamara Bunker Bíder había llegado a Bolivia a finales de 1965 granjeándose la amistad de varios personeros del régimen militar que gobernaba entonces en ese país, lo que le permitió desde esa posición privilegiada y riesgosa, trabajar en los preparativos para constituir el Destacamento Guerrillero del Che en Bolivia.
Constituido el Destacamento en la zona de Ñancahuazú. Tania se entrevistó con el Che a finales de 1966 y en marzo de 1967 viajó de nuevo al campamento, incorporándose definitivamente al grupo de guerrilleros a partir del 27 de marzo, como una combatiente más, con una eficiente preparación y un alto espíritu combativo que le hacían una enemiga temida por el ejército.
En la tarde del 31 de agosto de 1967, sobre las cinco y treinta Tania penetró en las aguas del Vado de Puerto Mauricio portando un fusil M-1, cargada con la mochila y vistiendo pantalón de camuflaje, botas algo grandes y una desteñida blusa a rayas verdes y blancas así pasaría a la posteridad.
Hoy a 28 años de haberse encontrado sus restos nuestra querida «Tania la Guerrillera», descansa en el Memorial Ernesto Che Guevara, de la ciudad de Santa Clara, donde tiene el templo revolucionario que le negaron en 1967 los militares bolivianos, un templo para que América y el mundo le rindan siempre el homenaje que merece.