Con información del perfil de Brita García Alberteris.
El silencio que dejó la derrota inicial se rompió con un estruendo de red. La selección cubana femenial de balonmano encontró este miércoles su primera victoria en la Copa Caribe, y lo hizo con autoridad: 54-20 ante Costa Rica.
Un resultado que no solo suma puntos, sino que recoloca el orgullo.En una cancha que exige verdad, las antillanas respondieron con juego colectivo, velocidad y puntería. Pero hubo tres destellos que llegaron desde el oriente de la isla.
Tres santiagueras llevan el peso de un equipo que empieza a creer.
Indiana Cedeño, de 28 años, es la experiencia hecha reflejo. Empezó a los 10 años como lateral, hasta que un día el destino le puso los guantes. Desde 2016 ha vestido la camiseta de Cuba en Juegos Centroamericanos (bronce en 2018), Panamericanos (bronce en 2019) y el Mundial Kumamoto 2019. También dejó su sello en la Liga Española con el Córdoba.
Ahora, desde el arco, es el muro.
Zajaris Hernández, 20 años, lateral izquierdo, ya con un Mundial 2025 en sus piernas y los Juegos Panamericanos JR de Asunción 2024. Una juventud que no tiembla.
Y la revelación de la jornada: Lietis Beltrán, 19 años, natural de La Maya.
Sin contratos aún, pero con un corazón que manda. En su segunda presentación internacional —tras Asunción 2024—, la central firmó 11 goles. Una noche que difícilmente olvidará.
Con este triunfo, la nación caribeña deja atrás el sabor amargo de la primera caída. Ahora tiene una victoria y una derrota en el grupo. Sigue viva en la pelea por el título y, más importante aún, mantiene vivo el sueño de clasificar a los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.
El torneo continúa. Y el equipo ha entendido que en el balonmano, como en la vida, a veces basta con una chispa desde Santiago para encender la isla entera.