Por Claudia Suárez Tejeda
¿Es Santiago de Cuba una ciudad creativa si sus artistas caminan solos mientras el respaldo llega tarde o no llega? Esa pregunta atravesó la conferencia inaugural del Concurso Félix B. Caignet, celebrado en la UNEAC de Santiago de Cuba, en un espacio auspiciado por la propia institución y su filial de Radio y Televisión.
La jornada estuvo a cargo del Dr. C. Marcos Antonio Campins, director de los Estudios Siboney de la EGREM en Santiago de Cuba, y de la Dra.C. Alicia Martínez, jefa del Programa de Doctorado en Sociología. Ambos colocaron sobre la mesa una realidad que no admite rodeos: los artistas santiagueros emprenden, crean y sostienen proyectos con más esfuerzo personal que apoyo efectivo.

El intercambio dejó claro que hablar de cultura no puede quedarse en elogios ni en fórmulas repetidas. Si se quiere visibilidad para los creadores y permanencia para el arte en el territorio, se necesitan políticas públicas que se traduzcan en acciones concretas y no solo en buenas intenciones.
La cita abrió además una reflexión más profunda sobre la salvaguarda del arte en Santiago de Cuba -¿Quién protege la cultura cuando los creadores se enfrentan solos a los límites materiales y a la falta de respaldo? … ¿Cómo evitar que el talento se diluya o termine fuera del territorio?- Preguntas como esas atravesaron el intercambio y marcaron el tono crítico del encuentro.

En una ciudad donde la tradición artística forma parte esencial de su identidad, hablar de emprendimiento cultural también implica hablar de permanencia, de futuro y de responsabilidad institucional. La audiencia, por su parte, acompañó con atención este debate, que no se quedó en la teoría, sino que puso sobre la mesa la necesidad urgente de convertir el discurso en acciones concretas.
Santiago de Cuba continúa siendo un referente cultural, pero la pregunta permanece abierta: ¿basta con celebrar su riqueza artística o es necesario defenderla con más decisión? La cita dejó esa inquietud instalada como uno de sus principales aportes, en un contexto donde la visibilidad de los artistas y la protección de su obra ya no admiten más aplazamientos.