Cientos de obreros trabajan en Santiago de Cuba en la rehabilitación de los cerca de 780 kilómetros de carreteras y caminos, nueve puentes y 12 alcantarillas, afectados por el poderoso huracán
De los 6 190 kilómetros (km) que componen la red vial de la provincia con el relieve más angosto del país, en 779 el huracán Melissa dejó su huella devastadora, principalmente en aquellos que comunican a las zonas montañosas y rurales con las ciudades y pueblos. De manera que 14 carreteras y 72 caminos de montaña, nueve puentes y 12 alcantarillas presentaron algún tipo de daño estructural, detalló a Granma Antonio Guerra Losada, Director del Centro Provincial de Vialidad.
En aquellos terribles días de finales de octubre, más de 240 comunidades –en las que residen unas 140 000 personas-, quedaron incomunicadas por tierra, la mayoría de ellas en los municipios de Guamá, Segundo y Tercer Frentes, Palma Soriano y Songo-La Maya.
«Miles de trabajadores del sector de la construcción del territorio y no pocos procedentes de varias provincias lograron restablecer las comunicaciones terrestres en un tiempo relativamente breve, si tenemos en cuenta los enormes daños», añadió Yusnel Vega Dávila, vicepresidente del Grupo Empresarial de la Construcción (Gecons).
No obstante, todavía se labora en lugares intrincados de las sierras Maestra y Cristal, y en importantes carreteras, con 52 km totalmente recuperados –de los 78 afectados–, así como en cuatro puentes y siete alcantarillas.
De asfalto, puentes y colosales obras
Ciertamente, en la carretera que conduce desde la Ciudad Héroe hasta la provincia de Granma por la costa suroriental, los daños fueron enormes. «Siempre acontece con los huracanes y las lluvias intensas, aquí hay más de 50 ríos y arroyos», aseguró María Antonia Fernández Rizo, oriunda del municipio de Guamá. «Fueron 15 días sin poder salir, menos mal que los recursos los trajeron por vía aérea».
Con la decisiva ayuda de ingenieros venezolanos y el equipamiento donado por indicación de su presidente constitucional, Nicolás Maduro Moros, fue restablecido el puente sobre el río Uvero, «y todavía estamos mejorando el vial, incluso con grandes movimientos de tierra para un trazado más seguro», manifestó el Vicepresidente del Gecons.
«Estamos acostumbrados a tareas de este tipo, pero Melissa borró del mapa muchos tramos del vial», comentó Juan Enrique Vázquez Rivas, trabajador de la Empresa Constructora de Obras de Ingeniería (Ecoing) 24.
En ese sentido, varias brigadas de la Empresa de Construcción y Montaje de Las Tunas y de la Unión Constructora Militar, rehabilitaron el puente sobre el río Uvero y actualmente laboran en los municipios más afectados.
Por otra parte, en la zona de Babujal han utilizado más de cuatro toneladas de explosivos para que una montaña ubicada entre la Sierra Maestra y la costa permita el paso, pues el mar destrozó el vial, precisó el ingeniero Vega Dávila.
La carretera del Segundo Frente ya ofrece seguridad para el tráfico, «y nos insertamos para que puentes, paradas, barandas e incluso parte de la señalética hoy muestre una imagen renovada», manifestó Raúl Sánchez Girón, quien dirige la mediana empresa privada AceroSan.
«Igualmente en el Tercer Frente hicimos nuestros aportes, específicamente en Cruce de los Baños», aseveró Raudelis Castañeda Venero, jefe de una de las brigadas de la entidad no estatal.
En Los Reynaldos, primero se habilitó un vial alternativo para sus 15 000 habitantes, «pero restan muchas otras acciones», puntualizó Yordanis Castillo Rodríguez, jefe del equipo que la Ecoing 24 destinó a este y otros sitios del municipio de Songo-La Maya.
«Lo que estamos haciendo en las carreteras de El Caney a Ramón de las Yaguas, y de Sigua a Alta Gracia, en el municipio cabecera, así como en la de Chile hasta Paraíso, en San Luis, es con recursos limitados pero mucha entrega», sentenció el ingeniero civil Luis Reytor Martínez.
Igualmente, en los viales de Baconao y de las comunidades de 13 de Agosto y María del Pilar, la situación se complejizó porque las lluvias asociadas a la Tormenta Tropical Imelda los habían degradado mucho, explicó Yamni Ferreiro Canet, jefe de la Oficina Coordinadora del Gecons en Santiago de Cuba.
De manera que los proyectos y las soluciones ya consumadas responden a las evaluaciones que en el terreno realizó el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, quien expresó que «todo lo que se haga tiene que ser duradero, tanto para la circulación como para futuros eventos hidrometeorológicos».
Ante los retos, el compromiso de ingenieros, técnicos y operarios es notorio, «porque en cada lugar que quedó incomunicado vimos el agradecimiento de sus pobladores, y también su colaboración. Hubo que mover grandes cantidades de tierra, escombros, incluso rocas y árboles inmensos», relató Dani, un joven operador de retroexcavadora de la Ecoing 24.
En las montañas es donde se decide
Previo a Melissa, el 80 % de los caminos rurales de la provincia indómita se encontraban en estado de regular o malo. «Con las inundaciones, deslizamientos de tierra y caídas de árboles, la situación empeoró. No obstante, la recuperación ha sido significativa, al punto de que el acceso a las comunidades intrincadas es una realidad tangible. En nuestro Plan Turquino residen más de 210 000 personas», señaló el Director del Centro Provincial de Vialidad.
En las zonas cafetaleras las empresas agroforestales y la población tienen protagonismo, pero no se han cumplido todos los planes concebidos, principalmente en el mantenimiento, que debe ser constante, afirmó Gilberto Romero Saunder, coordinador de programas y objetivos del Gobierno Provincial del Poder Popular.
En Tercer Frente, más de 100 hombres le dan vitalidad a unos 90 km de caminos que discurren entre los picos de la Sierra Maestra. «Lo de Melissa fue lo nunca visto; sin embargo, ya hay tránsito hacia localidades como Las Bocas, Cambula, La Tabla y Los Lazos, por solo poner ejemplos», refirió Isnalvi Salazar Galán, directora de la unidad empresarial de base de Mantenimiento Vial. «Fueron semanas intensas, yo apenas iba a mi casa, y nuestros medios no son los mejores», comentó el operario Radisnai Sánchez Martínez.
Más al sur, en Ocujal, Palma Mocha, La Plata, La Magdalena, El Macho y El Macío, no es menor el compromiso y mucho menos el trabajo. «Mantener estos caminos resulta colosal, no hay botas, palas o picos que aguanten el rigor», enfatizó Yolexis Martín Rojas.
Teniendo en cuenta que cerca de la mitad de la infraestructura vial de la provincia se asienta en las serranías, y que solamente 531 km se encuentran en buen estado, es menester que cada municipio implemente estrategias para su revitalización con sentido de urgencia, destinando, en la medida de las posibilidades, los recursos humanos, materiales y financieros.
Aun cuando es muy significativo lo que se ha logrado, todavía decenas de comunidades tienen dificultades para recibir insumos, trasladar a sus enfermos y el movimiento de su gente hacia las cabeceras de los territorios. Las causas no solo están en Imelda o Melissa, sino también en décadas de estrecheces que han impedido una atención más eficiente. No obstante, miles de hombres y mujeres laboran arduamente por cambiar esa realidad a base de voluntad y esfuerzo.