Y como “subir lomas hermana hombres”, los forja como apuntó el Maestro José Martí; desde el barrio salieron y regresaron más de diez integrantes de un grupo de jóvenes santiagueros cargados de retos.
A estos santiagueros nadie les dio la convocatoria, ellos se plantearon la caminata, en el camino conocieron lugares históricos, cañadas y ríos olvidados; aves exóticas; árboles frondosos y guajiros –naturalmente- hospitalarios, muy nobles en la serranía del Gran Parque Turístico Baconao, Reserva de la Biosfera.
Muchos no comprendieron el accionar de estos jóvenes santiagueros en tiempos difíciles de verdad.
Cuando la situación se agudiza afloran -por lo general- los pesimismos, por eso, el asombro de quienes se plantean lo contrario con optimismo y ahí está el ejemplo del joven santiaguero Eriel Díaz Corona quien también se sumó y echó a un lado el descanso del fin de semana y adiós a la monotonía, al sedentarismo y gracias a los consejos de su familia, en especial, el padre Eliesbel Díaz Barrientos, psicólogo del hospital provincial Saturnino Lora; ¡Se hizo el camino al andar y de qué forma!.

El joven Díaz Corona es estudiante del segundo año del politécnico Rafael Vernet, en el reparto Antonio Maceo, de Santiago de Cuba. Hoy aspira a graduarse como Técnico Medio en Instalación Eléctrica.
Eriel Díaz Corona decidió emprender -a pie- hasta la Gran Piedra y allá logró mostrar la bandera cubana, como un gesto muy natural al calor de los cambios y los retos de hoy.
En ése empeño muy particular y sin publicidad, padre e hijo dejaron la rutina diaria y le dieron un cambio al cuerpo loma arriba, sin importar el fuerte sol y las lluvias de estas tardes calurosas y con descargas eléctricas.

Igual lo hicieron sus vecinos, otros jóvenes del reparto Versalles; esperaron el pase del amigo Javier Chang y una vez que llegó él de su unidad militar, salió el grupo de amigos, todos jóvenes: el chef y diseñador Kevin Romero Coronel, como fotógrafo Rolando y las modelos: la estudiante de medicina Gabriela Cabrejas, Roxana Quintana Barosela y Natali, siempre a pie desde el centro de la ciudad de Santiago de Cuba hasta la Gran Piedra.
Allá encontraron solidaridad y pudieron restablecer fuerzas, hicieron más contactos en las redes sociales, tras el asombro de muchos por las fotos, videos y audios con chistes y anécdotas de lo que devino una práctica sana y posible rescatar en #ModoVerano2024.
