Fotos: Sergio Martínez Martínez.
Un clamor de paz, esperanza y amor por Cuba se realizó desde el santiaguero Centro Cristiano de Servicio y Capacitación B. G. Lavastida, al oriente de la Mayor de Las Antillas, bajo la guía de su entusiasta líder, la Dra. Heidi Amelia Lavastida Pérez, quien estuvo acompañada por representantes de diversas denominaciones religiosas, entre las que se encontraba una de las integrantes del Equipo Coordinador de la Red de Educadores y Educadoras Populares, la hermana Marta Aparicio Velázquez.

Intercambiar sobre los conceptos y prácticas de la paz centraron este encuentro de diferentes credos, convocado por la Plataforma de Diálogo Inter-Religioso y Redes del Centro Martin Luther King, que son La Red Ecuménica Fe Por Cuba y La Red De Educadores Populares, explicaba en sus declaraciones a la prensa la entusiasta directiva.
Nos ha dado mucho placer acoger a hermanos y hermanas que vienen de distintas religiones, iglesias y asociaciones fraternales en torno a un tema común la paz, en un mundo muy convulso, y precisamente en la situación de crisis que vive nuestro país, lo que ha provocado que las personas vivan en una constante tensión manifestada en responder con actos violentos a las diversas actividades del acontecer diario.

Por ejemplo argumentaba la líder eclesiástica, si estamos en una cola las personas están irritadas porque alguien le pasa por delante para alcanzar un producto, ó para subir a un transporte, ahora con más facilidad los individuos gritan en la calle ofenden, también en el espacio familiar se ha notado que hay más violencia, por eso para disminuirla hay que buscar primero la paz interior y después fomentar la paz colectiva.

Nuestra institución cristiana con 30 años de fundada el 7 de diciembre de 1995, se esmera en atender comunidades eclesiales y generales en las provincias de Guantánamo, Granma, Las Tunas y Santiago de Cuba en función de fomentar el reino de Dios a través de la producción de alimentos, el cuidado de los ciudadanos y la naturaleza, mediante dos líneas fundamentales de trabajo: la capacitación y preparación de los vecinos para que luego desarrollen acciones de servicio social en beneficio de los seres humanos.
Siempre actuamos con un espíritu ecuménico en función del otro, del vulnerable, del que está en peores condiciones, del discapacitado, haciendo lo que Jesús nos encomendó de ir impulsando el bien siendo parte de la misión integral de la Iglesia, aseveraba con satisfacción la mentora Heidi Amelia, precisando además que ella tiene junto con sus hermanos el deber de mantener vivo el legado de su abuelo, Bartolomé Gregorio Lavastida, el nombre que lleva el centro, quien fue un Pastor Presbiteriano que combinó la formación bíblico-teológica y la acción en la sociedad.

Como Centro Lavastida este es el único en la Isla, poseemos personalidad jurídica y permiso para trabajar en todo el país, pero en occidente existen otros parecidos como el Martín Luther King, en la Habana, así como el de Reflexión y Diálogo en Cárdenas, Matanzas, comentaba finalmente la Dra. Heidi para concluir afirmando que con un sentido integrador sostenido por los pilares de unidad y compromiso con la nación cubana, realizan todos los días su noble labor porque aman a Cuba su Patria, por la que siempre harán el bien común como pidió Jesuscrito.