Brasilia, 14 oct.- El Senado de Brasil prevé votar hoy una propuesta de enmienda constitucional (PEC) que reduce la jornada laboral semanal de 44 a 40 horas y establece dos días de descanso, tras avanzar las gestiones para acelerar su tramitación.
El presidente de la Cámara alta, Davi Alcolumbre, anunció la víspera que el requerimiento para establecer un calendario especial cuenta con las 54 firmas necesarias para ser sometido a votación, lo que permitiría realizar el mismo día los dos turnos requeridos para avalar la iniciativa.
La PEC 221/2019 busca poner fin al modelo conocido como escala 6×1, en el cual los trabajadores cumplen seis días de labores y tienen uno de descanso.
Esta propuesta debe completar hoy la quinta y última sesión de discusión en primera vuelta, tras la cual el Senado podrá votar el texto y, si aprueba el calendario especial, realizar también la segunda votación sin esperar los plazos ordinarios.
Aunque la Constitución brasileña exige actualmente cinco días hábiles entre los dos turnos de votación de una PEC, el mecanismo especial permitiría reducir ese intervalo.
Para ser adoptada, la iniciativa necesitará al menos 49 votos favorables de los 81 senadores en cada momento.
La líder del Gobierno en el Senado, Teresa Leitão, del Partido de los Trabajadores, presentó el requerimiento para agilizar el proceso, en una iniciativa respaldada por legisladores de distintas fuerzas políticas.
El texto de la PEC establece una reducción gradual de la jornada semanal: en los primeros 60 días posteriores a su promulgación se mantendría el límite vigente de 44 horas; después bajaría a 42 horas y, transcurrido un año, se establecería el máximo de 40 horas semanales, con dos días de descanso.
La propuesta contempla que uno de los días libres sea preferentemente domingo, mantiene el salario de los trabajadores, prevé modalidades flexibles para determinadas actividades esenciales y contempla posibilidades de negociación específicas para algunas categorías profesionales.
El fin de la escala 6×1 constituye uno de los asuntos laborales presentes en el debate político brasileño y una de las prioridades del Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, quien aspira a la reelección.
A su vez, el senador Flávio Bolsonaro, rival de Lula en la disputa por la Presidencia, anunció este martes que votará a favor de la propuesta, aunque mantiene reservas sobre su contenido, tras oponerse anteriormente a ella.
Si el Senado aprueba la PEC sin modificar el texto remitido por la Cámara de Diputados, donde fue aprobada en mayo, la enmienda podrá ser promulgada por el Congreso Nacional, sin necesidad de sanción presidencial.
El fin de la escala 6×1 es una de las principales reivindicaciones de los trabajadores y sindicatos brasileños, que defienden la reducción de la jornada para mejorar la calidad de vida, ampliar el tiempo de descanso y favorecer la convivencia familiar, además de prevenir el agotamiento físico y mental asociado a largas jornadas laborales.