Un movimiento sísmico de magnitud 5.6 sacudió la serenidad matutina del extremo oriental de Cuba.
El evento, registrado por la red del Servicio Sismológico Nacional a las 7:00 a.m. de este domingo, tuvo su epicentro a 24 kilómetros al sureste del municipio guantanamero de Imías.
Los instrumentos científicos dibujaron con precisión la geografía del fenómeno: una profundidad superficial de 7.1 kilómetros en las coordenadas 20.16° Norte y 74.44° Oeste.
Esta proximidad a la superficie explicó la amplia percepción del temblor, que se dejó sentir en numerosas localidades de las provincias de Guantánamo, Santiago de Cuba y Granma.
Más allá del dato técnico, el sismo fue un recordatorio tangible de la dinámica geológica que subyace en la región.
Autoridades científicas mantienen el monitoreo constante de la zona, analizando las réplicas propias de un evento de esta naturaleza.
Hasta el momento, los reportes recibidos se limitan a la perceptibilidad del fenómeno, destacando una vez más la importancia de la cultura sísmica y la preparación ciudadana frente a estos recordatorios, tan súbitos como elusivos, de las fuerzas naturales.