La notoria profesionalidad, el profundo humanismo y la entrega constante en batalla unida para aliviar y sanar procesos complejos de salud, han sido los valores representativos más relevantes de un colectivo que hoy, 24 de febrero, llega a sus 65 años de labor con resultados respetables y la suerte del reconocimiento de pacientes, familiares afines y de figuras importantes de la ciencia y de la dirección política y gubernamental de la provincia y el país, el Hospital Oncológico Conrado Benítez, de Santiago de Cuba.
Médicos, paramédicos, especialistas, técnicos y trabajadores en general, revelan en su labor cotidiana el sublime alcance de la salud cubana, presente siempre en cada proceder, en cada atención diferenciada, en cada batalla contra la muerte.
El nacimiento de este centro hospitalario coincide en tiempo con la instauración del bloqueo imperialista norteamericano, ahora recrudecido, de ahí el desafío constante ante las limitaciones crecientes para adquirir los recursos imprescindibles, destinados a los diferentes esquemas de tratamiento, pero como dijera José Martí, “dondequiera que el hombre se afirma, brilla el sol”.
Así ha podido constatarse en este insigne hospital, donde la inteligencia y la consagración de hombres y mujeres de batas blancas han determinado que el sol siga brillando a pesar de los problemas actuales, porque afirmarse significa voluntad, fortaleza y crecerse con vasto valor ante las cruentas adversidades. Han vencido obstáculos y continuarán empinados en razón de lo más preciado del ser humano, la vida.
Así, también, como aquel fuego patriótico en la manigua mambisa, conocido como el Grito de Baire, tácito un día como hoy en 1895, para la continuación ardiente de la lucha independentista, prende otro fuego, el de enfrentamiento creativo ante las carencias de soportes necesarios y medicamentos, porque los heraldos de la salud a semejanza del resto de los cubanos ratifican en su actuar cotidiano que jamás se dejarán vencer por los odios, la perversidad y el afán diabólico de robarnos la paz, la alegría, los sentimientos solidarios, la justicia social, el humanismo, nuestra historia soberana, donde preside el amor.
El colectivo del Hospital Oncológico Conrado Benítez, de Santiago de Cuba refrenda hoy su compromiso desde su desempeño y sentido de pertenencia, de continuar labrando una historia preñada de gloria para que la salud siga manteniéndose en el pedestal de la nación, como mejor homenaje a nuestro Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, en el centenario de su nacimiento.