Autor: Rosa Blanca Pérez / Fuente: Portal de la TVC
Una guerra también se puede ganar a pensamiento, como sentenciara José Martí: un cubano supremo desde la acción al verso y desde el verso a la acción.
Esa apremiante poesía, devenida arma cargada de compromiso y amor patrio cuando el momento reclama desenfundar la inspiración que brota del pensar y del sentir, tal cual hiciera el Apóstol hace más de un siglo y como han hecho ahora los poetas Waldo Leyva, Jorge Ángel Hernández y Ricardo Riverón al crear el vibrante Manifiesto, en cuyas décimas endecasílabas se argumentan las razones históricas sobre las que se erige la decisión de defender, a cualquier precio, nuestra soberanía.
Para confirmarlo, se han fundido la obra poética y las artes escénicas en un audiovisual donde los destacados artistas Julio César Ramírez, Milvia Caridad Benítez, Daysi Sánchez, Denys Ramos y Mirtha Lilia Pedro volcaron, verso a verso, su alma y su talento en la declamación de cada espinela, hasta transformarla en una verdadera profesión de fe: la fe en la nobleza, la justeza y la grandeza de un proyecto social tan perfectible como irreversible.
Del mismo modo que no existen papeles pequeños para los verdaderos actores y actrices, apenas tres minutos y veintiocho segundos han bastado para que, en el Manifiesto, se proclamara —con admirable sobriedad en su realización y musicalización— esa gloriosa historia nuestra que nada ni nadie jamás tendrá derecho a detener… y mucho menos a revertir.
Como ha sucedido desde los mismos albores de nuestras luchas independentistas, una vez más la cultura nacional se alza como un arma necesaria y justiciera que nos permita ganar también, a pensamiento y sentimiento, cualquier guerra.
Décimas endecasílabas de los poetas cubanos, Waldo Leyva, Jorge Ángel Hernández Pérez y Ricardo Riverón Rojas en las voces los destacados artistas, Julio Cesar Ramírez, Milvia Caridad Benítez, Daisy Sánchez Lezcano, Denys Ramos y Mirtha Lilia Pedro.
1.
En la manigua creció la dignidad
que izamos desde el pecho los cubanos
hacia el alto crisol de ser martianos,
rebeldes y mambises de heredad.
La amenaza que pende en la oquedad
verá roto su odio en nuestra ira.
No habrá zarpa imperial ni vil mentira,
sin su fuego de indemne rebeldía,
dignidad que Fidel legó a este día
en honra del valor que nos inspira.
2.
Mientras el polvo hostil busca acomodo,
y amenazan con drones y misiles,
no soldados, ladrones crueles, viles,
agreden la esperanza, el sueño, todo.
Robar, matar, mentir, manchar con lodo
la dignidad de un pueblo, ese es su oficio.
Violar la libertad: es como un vicio,
la ambición y el poder los enceguecen,
Pero un día tendrán lo que merecen
aunque exija el más alto sacrificio.
3..
Truenen, tambores de la injusta guerra,
jinetes de la muerte y la rapiña;
hallarán en combate a esta campiña
que fue libre por fin desde La Sierra.
Nuestra fe no se juzga ni se entierra,
ni tolera la ofensa injerencista.
Soberana y al pie de esta conquista
que nos alza a la cresta de la ola,
se alzará la bandera ¡una sola!
¡y en este polvo quedará el fascista!
4..
Brillará en los combates necesarios
la rauda luz de los guerreros grandes;
volverán al Turquino y a Los Andes
los cataclismos revolucionarios.
De los épicos himnos libertarios
nos llega desde lejos el murmullo.
Llevamos con amor y con orgullo
la grandeza de América y su raza:
América es más grande que la Casa
Blanca y que todo el armamento suyo.
5..
Consúmanse en su cruel “prosperidad”
(la paz no se negocia con cañones)
y guarden para ustedes, en sus drones,
los misiles de su “felicidad”.
Existe como puerto la verdad,
y a su muelle se enfilan nuestros remos.
¡No vamos a rendirnos!: ¡lucharemos!;
¡no forjamos con oro la riqueza!:
tenemos el honor y esta certeza
de decir: ¡Patria o Muerte! ¡Venceremos!
Tomado de REDH-CUBA