viernes 06 febrero 2026

El Héroe de la Sonrisa y el Alón (+Fotos)

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El sitio de la televisión en Santiago de Cuba

Por: Gabriela Inés Suárez Villoch. Estudiante de Periodismo

Su sombrero era un campanario de guano, un refugio móvil bajo el sol de la sierra o la llanura. Y debajo de él, una sonrisa franca que desarmaba.

Camilo Cienfuegos no caminaba: avanzaba con la ligereza del que va sembrando confianza. Hoy, a 94 años de su llegada, su presencia no es un eco lejano, sino un latido persistente en la memoria de la isla.

Más que un soldado, fue un hermano mayor de la Revolución. Sus compañeros —y el propio Comandante— no solo vieron en él al guerrillero audaz, sino al hombre de una rara madurez, templada en la urgencia de la lucha. Su pensamiento era claro como el agua de manantial: profundo y vital.

La historia lo tiene inmortalizado en hazañas épicas: el Granma, la Sierra, la Invasión a Occidente, esa proeza de estrategia y osadía donde una columna mínima quebró el espinazo de una dictadura.

Pero el pueblo lo recuerda de otra manera: en el apretón de manos calloso, en la broma oportuna que aliviaba el miedo, en la mirada que reconocía, sin mediar palabra, el cansancio del campesino o la esperanza del obrero.

Por eso le llamaban “El Señor de la Vanguardia”: porque su vanguardia no era solo militar, era humana.Su partida, tan temprana y abrupta, en octubre del 59, dejó un silencio denso en una Cuba que apenas empezaba a respirar.

Fue como si se apagara de pronto una luz cálida en medio de la madrugada. En este año del centenario de Fidel, resuenan con fuerza las palabras del líder sobre su hermano de lucha: un hombre “que amaba las dificultades”, que las enfrentaba con la serenidad del que cree.

Camilo no se fue. Se quedó fundido en el paisaje, en el gesto rebelde, en esa sonrisa que se intuye detrás de cada acto de coraje cotidiano.

Un héroe, sí, pero de los que no necesitan pedestal. Un héroe atemporal porque su esencia —la conexión genuina, la lealtad sin alardes— es la que sigue construyendo patria, día a día, con las manos del pueblo.

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Joel @ No todo está perdido
abril 11, 2024 at 1:44 am
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