Por Fabián Alexander Pelaez Calás. Estudiante de Periodismo
El emblemático Parque «Los Muñequitos» fue el escenario donde la escuadra de Santiago de Cuba derrotó 4-1 a Contramaestre en la categoría 11-12 años.
El béisbol infantil en Santiago de Cuba vivió una jornada de gala. En un duelo marcado por la entrega y el talento de los más jóvenes, el equipo de la cabecera provincial logró imponerse a su similar de Contramaestre en la final de las Pequeñas Ligas (categoría 11-12).

Desde el primer inning, ambos conjuntos demostraron por qué llegaron a la instancia final. La profesionalidad y la pasión se desbordaron en el terreno, con varios peloteros que ya vienen escalando desde categorías inferiores, confirmando el relevo generacional de la pelota santiaguera.
El abridor de Contramaestre, Arian Hierrezuelo, protagonizó una actuación destacada. Con mucha entereza, logró colgar dos ceros consecutivos, manteniéndose inmutable frente a la ofensiva rival hasta su salida en el cuarto capítulo.
A pesar del dominio inicial de Hierrezuelo, las fisuras en la defensa de Contramaestre abrieron la puerta para los locales. En la cuarta entrada, los indómitos capitalizaron las oportunidades y sellaron las dos carreras definitivas del encuentro, gracias a batazos oportunos de Joaquín Carbonel y Víctor Moya, quienes lideraron la nómina ganadora.

Aunque los visitantes intentaron una remontada en la sexta entrada logrando descontar una carrera, el esfuerzo fue insuficiente para dar vuelta al marcador.