jueves 05 marzo 2026

Lo relativo de la vulnerabilidad

En casi todos los aspectos relacionados con el bienestar deseado por las personas, existen diferencias, algunas más marcadas que otras.

En el discurso oficial, asumido por las mayorías, se hace referencia continuamente a los vulnerables, pero esto se limita solo a situaciones físicas o sociales, como el estado de salud de las personas, la edad, los bajos ingresos económicos y el acceso a la alimentación; no se tienen en cuenta otras vulnerabilidades que surgen debido a la insuficiencia de otros servicios necesarios.

Foto Joel Macías

Por ejemplo, el edificio donde vivo, un monstruo de la era soviética en Cuba, luce feo debido al deterioro acumulado a lo largo de los años y por la falta de mantenimiento, mientras que a pocos metros hay casas de mucha elegancia y hasta mansiones.

Aquí, cuando nos enfrentamos a un apagón, dos generadores de corriente eléctrica entran en funcionamiento: uno está ubicado frente al edificio en una propiedad estatal y el otro en un negocio privado en la parte trasera. Solo nos separa de ellos una cerca de perles y algunas matas de tamarindo chino y plátanos fongos, entre otros. En el interior del edificio, la gente se «alumbra» como puede o simplemente se queda a oscuras durante el tiempo que dure el apagón.

Foto Joel Macías

Los propietarios de los generadores de corriente eléctrica también son vulnerables ante el servicio proporcionado por la empresa eléctrica, pero tienen una solución alternativa; en su caso, las desventajas se equiparan, pero los vecinos del edificio no tienen más opción que esperar, lamentarse y algunos incluso sufren otras consecuencias.

Foto Joel Macías

En el caso del transporte público, la vulnerabilidad es aún más pronunciada debido a la escasez de medios de transporte en las calles y los precios exorbitantes del pasaje, los cuales no están controlados, especialmente durante las horas pico. El que se atreve a cuestionar estas «distorsiones», salvo excepciones, tiene que enfrentarse a insultos, maltratos y discriminación, y los que no poseen automóviles, motocicletas o bicicletas, tanto privados como estatales, se les hacen extremadamente difíciles las gestiones personales o llegar a sus destinos respectivos.

En conclusión, las personas que comúnmente son consideradas vulnerables ni siquiera son reconocidas por estas (las demás) vulnerabilidades.

Como me dijo una compañera en la cola de la Tienda la Victoria, en Vista Alegre, mientras esperábamos para comprar un pomo de aceite: «me tienen la vida hecha un yogur»: ¿vulnerable la señora?. Me abstuve de intercambiar sobre el contenido de la frase, pero al menos, me pareció pintoresca y de auxilio.

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Los juristas son, en principio, servidores públicos imprescindibles.
Saludos desde México. La cultura de la previsión así como la calidad en el trabajo ayuda a los pueblos de…
Jornadas de trabajo intenso; en esta cobertura tuve la oportunidad de acercarme a personas revolucionarias y aman y honran la…
Joel @ No todo está perdido
abril 11, 2024 at 1:44 am
Son los jóvenes quienes, en mayoría, llevan el mayor peso del quehacer cotidiano del país. Así ha sido siempre. No…
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