El Fidel que llevamos dentro

Spread the love

Santiago de Cuba, 6 oct.— Permeada por su obra, la Revolución cubana ha dado pasos importantes hacia nuevas transformaciones socioeconómicas y políticas que en ellas llevan la esencia de Fidel, cuando el hecho en sí mismo, implica cambiar lo que debe ser cambiado.

El pensamiento del líder de la Revolución suscita, sin duda alguna, un necesario reencuentro con la historia, con el origen de la Patria que defendemos para entender y enfrentar desafíos, desde dentro y hacia fuera, teniendo siempre como mayor baluarte la palabra pueblo en una realidad viva de la que todos formamos parte.

En ese propósito de avanzar como país también persiste la voluntad de no cesar nunca en el intento de forjar nuestro propio futuro.

El desarrollo agrícola y productivo, los logros de la ciencia, la tecnología, las comunicaciones, los nuevos caminos de las MIPYMES y emprendimiento social nos hablan de importantes retos que necesitan la capacitación y preparación constante del personal calificado, del empeño y empleo de conocimientos para, con pasos seguros, afirmar una economía sostenible.

Y ahí, Fidel continúa siendo nuestro

De esos hombres que perpetúan ideas posibles cuando la unidad es arma indestructible y ante el enemigo que acecha los tiempos difíciles se vuelven una prueba para hombres y mujeres que saben dónde van.

Por eso, no es hora de confusiones ni desalientos, ni medias tintas. Es hora de evocar a Céspedes, a Maceo, a Martí, que en resumen de pensamientos es hablar de Fidel.

La Cuba de hoy se echa a andar con el ímpetu de quien afirmaba: “En tiempos agrestes como los que corren, lo único que nos salva es la dignidad” (…) cuando en el ejercicio de respetar la verdad las pruebas ante el mundo son irrefutables.

Cuando la solidaridad, en tiempos tan difíciles como los que enfrenta el mundo hoy por la pandemia, las vacunas cubanas bendicen hombros venezolanos, al mismo tiempo que las voces agradecidas de un pueblo son muestras de gratitud a países amigos que brindan su ayuda ante el férreo bloqueo impuesto a la isla.

El ejemplo de Fidel sigue siendo guía para estrechar vínculos en la sociedad cubana. Por eso, no es lícito olvidar su defensa de los derechos humanos, el acceso a la salud, la educación, la cultura, el deporte, la defensa de la libertad de expresión, la igualdad racial y de género.

Un nuevo Código las Familias pone en práctica la esencia fidelista para la sociedad con equilibrios y aciertos para todos.

El Fidel que llevamos dentro es el de la mirada profunda, la palabra precisa, el pensamiento en acción.

El hombre que en su lucha contra el tiempo perpetúa el legado de una Patria jamás vencida. A la que fuertes vientos han aprendido a plantar de raíz y aun así, contempla a sus hijos.

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *