Beijing.— China afirmó hoy que la diplomacia entre jefes de Estado desempeña un papel estratégico insustituible en las relaciones bilaterales y expresó disposición para ampliar la cooperación durante la visita de Donald Trump.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Guo Jiakun, respondió así a declaraciones del republicano sobre la posibilidad de solicitar mayor apertura del mercado chino para empresas estadounidenses como Nvidia y Boeing.
Guo señaló que Beijing da la bienvenida al visita de Estado del mandatario estadounidense a China desde hoy y hasta el 15 de mayo.
El vocero indicó que ambos presidentes intercambiarán opiniones sobre temas de relevancia para las relaciones bilaterales y para la paz y el desarrollo mundiales.
Asimismo, afirmó que China está dispuesta a trabajar con Estados Unidos bajo principios de igualdad, respeto mutuo y beneficio recíproco.
Guo subrayó que Beijing apuesta por ampliar la cooperación y gestionar adecuadamente las diferencias entre ambas potencias.
El funcionario añadió que ambas partes deben contribuir con mayor estabilidad y certidumbre en un escenario internacional marcado por tensiones y transformaciones.
China y Estados Unidos mantienen una compleja relación económica y comercial, caracterizada por disputas tecnológicas y arancelarias, aunque ambos países continúan siendo los principales socios comerciales entre sí en numerosos sectores estratégicos.
El presidente de Estados Unidos llega hoy a China para una visita que atrae la atención mundial debido a un contexto global turbulento.
Sobre la mesa de diálogo están temas como la estabilización de las relaciones bilaterales, la tregua comercial, los aumentos de aranceles y los criterios de cada uno sobre la politización de la economía.
Pero también destacan cuestiones como Taiwán, considerada por Beijing como el mayor factor de riesgo en los nexos bilaterales, la situación en Medio Oriente y la guerra contra Irán luego de un frágil alto al fuego.
Asimismo, numerosos expertos prevén que temas relacionados con América Latina y el Caribe estén presentes, teniendo en cuenta la política agresiva de Estados Unidos en esa región.
Esta será la primera visita al gigante asiático de un presidente estadounidense en casi nueve años, de hecho, fue el propio republicano el último en llegar durante su primer mandato.