Ese sonido, que es mucho más que un segundero, marca desde este 1 de julio siete décadas y nueve años de transmisiones ininterrumpidas.
Radio Reloj, la emisora de la hora y las noticias, no solo da la hora exacta: sostiene el pulso informativo de un país con un estilo único que convierte cada minuto en un acontecimiento.
Su fórmula es una disciplina férrea bajo apariencia de sencillez: noticias breves, veraces y útiles, engarzadas en el tic‑tac que ha acompañado a generaciones enteras en la vigilia de cada jornada.
Lo que nació como señal nacional hoy trasciende fronteras en tiempo real, llevando la inmediatez de la isla a cualquier latitud, sin perder jamás la sobriedad que la distingue.
Más que una frecuencia, Radio Reloj es una escuela de oficio y una referencia ética. En un mundo saturado de ruido, su apuesta por la palabra justa y despojada de retórica se erige como un faro de rigor.
Felicidades a su equipo profesional, guardianes del minuto y artesanos de la memoria colectiva, por mantener viva la columna vertebral de la radiodifusión cubana.