Santiago de Cuba.— El Proyecto de Alfabetización Mediática e Informacional (AMI), presentado en esta ciudad, contribuirá a fortalecer el pensamiento crítico, las competencias digitales y la comprensión ética de la inteligencia artificial (IA) en estudiantes, docentes y familias del territorio.
La iniciativa propone no solo el aprendizaje tecnológico, sino una formación integral que permita comprender el impacto de los entornos digitales y el funcionamiento de los algoritmos en la vida cotidiana, desde una perspectiva ética, cultural y contextualizada.
Yailé Caballero, profesora titular de la Facultad de Informática y Ciencias Exactas de la Universidad de Camagüey, expresó a la Agencia Cubana de Noticias que no se trata únicamente de enseñar a utilizar una computadora o una aplicación, sino de desarrollar capacidades críticas que permitan distinguir noticias falsas, entender cómo operan las plataformas digitales y emplear la IA de manera responsable.
Subrayó que la IA es una herramienta poderosa, pero debe aprenderse a usar desde la ética y la identidad nacional, poniéndola al servicio de la educación, la historia y la cultura cubana.

Según dijo, el diagnóstico inicial realizado en escuelas del territorio evidenció desconocimiento sobre el funcionamiento y los alcances de la IA, lo cual puede exponer a los usuarios a la desinformación, sesgos que refuercen desigualdades o a una dependencia tecnológica que limite su autonomía.
El proyecto, afirmó, busca formar ciudadanos más críticos y conectados con su comunidad, al tiempo que capacita, en aras de utilizar la IA como aliada en la transformación de las prácticas pedagógicas, la investigación histórica y la producción de contenidos digitales como podcasts, audiovisuales, infografías y relatos interactivos.
Yamirka Mora, coordinadora principal, destacó que AMI se apoya en referentes internacionales y nacionales, como los marcos de alfabetización mediática e informacional de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, pedagogías críticas y la estrategia nacional de IA.
Entre los principales resultados previstos, subrayó, se encuentran la elaboración y validación de manuales metodológicos, cuadernos pedagógicos y guías prácticas para docentes, estudiantes y familias; la creación de un repositorio territorial de contenidos digitales y la conformación de una red de docentes formadores en AMI e IA educativa.
Asimismo, la iniciativa fortalece la articulación escuela–familia–comunidad–medios–instituciones culturales, contribuye a la transformación digital en Cuba y tributa a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, manifestó Mora.
La iniciativa, concebida por el periodista Dayron Chang, quien está el frente de la línea de Alfabetización Mediática e Informacional Situada, también cuenta con la participación de Miriela Escobedo, jefa de informatización de la Universidad de Oriente (UO), encargada de la línea de IA, y con la colaboración de Alain Lamadrid, director general de información, comunicación e informatización del Ministerio de Educación Superior.
AMI articula a la Dirección General de Educación en Santiago de Cuba como entidad ejecutora principal, con el respaldo académico de investigadores de la UO y la Universidad de Camagüey, así como la colaboración con la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba, la Unión de Periodistas de Cuba, el Comité Provincial de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, la Dirección de Información y Comunicación Social y el proyecto de Robótica Educativa, y otras instituciones.
Entre los centros educativos participantes se encuentran el Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas Antonio Maceo Grajales, los preuniversitarios José Miguel Bañuls y Rafael María de Mendive, la Secundaria Básica Luis Mariano Pozo y la Escuela Pedagógica Floro Regino Pérez Díaz.