sábado 21 febrero 2026

Derechos humanos: memorias, olvidos y desafíos en la cuba de hoy

Alberto* y su esposa viven en Santiago de Cuba, en una casa confortable que él obtuvo por méritos laborales en la década de 1980. Por esos años, y durante mucho tiempo después, prestó servicios y militó en organizaciones militares, económicas y sociopolíticas que, según cuenta, fueron un paradigma para muchos, incluidos sus propios familiares.

Sin embargo, la situación que hoy atraviesa Cuba, y que adversarios externos e internos aprovechan para presentar al país como un “lugar indeseable para vivir”, también es compartida por Alberto. Él, que se definió durante décadas como un militante comprometido, confiesa sentirse desencantado de aquellas mismas instituciones que hasta hace muy poco consideraba ejemplares.

Al conversar con él, en un diálogo real y extenso, y en el marco del Día Mundial de los Derechos Humanos, me preguntaba qué le ocurrió a aquel vecino activo y exigente en el cumplimiento de las cotizaciones de los CDR, en las donaciones de sangre o en los trabajos voluntarios y que, según sus allegados, fue siempre un trabajador ejemplar hasta su jubilación?.

¿Conocerá realmente mi entrevistado las causas de la situación que vive hoy el país?. Más allá de errores e insuficiencias internas, el bloqueo económico y financiero impuesto por Estados Unidos sigue siendo el principal generador de la crisis que afecta a la nación y, con ella, a los derechos de las cubanas y los cubanos.

A pesar de ello, el gobierno, las instituciones y la mayoría de la población se esfuerzan por mantener conquistas esenciales de la sociedad socialista, como la educación, la salud y los programas de atención a grupos vulnerables, aun cuando su eficiencia haya disminuido, afectada por la falta de recursos materiales y también emocionales por parte de algunos.

Los santiagueros, como el resto del país, han vivido momentos que confirman la solidaridad construida durante décadas de revolución. El paso del huracán Melissa es un ejemplo reciente: miles de personas de otras provincias llegaron a colaborar en la recuperación, sin importar haber dejado atrás a sus hogares y familias.

Quizás Alberto ya no recuerde o no les interesen esos gestos, ni que sus padres y hermanos mayores fueron alfabetizados en 1961, ni que sus cuatro hijos cursaron estudios universitarios, aunque dos de ellos hoy viven en el exterior; tal vez ha olvidado que su esposa fue atendida y operada en el hospital oncológico, o que él mismo estuvo en África dispuesto a arriesgar la vida por el derecho de los angolanos y etíopes a vivir en naciones libres.

Sea como sea, tendrá sus razones; al fin y al cabo, ejercer su derecho a pensar y actuar según “mejor le parezca”, también forma parte de los derechos humanos.

Mientras tanto, Estados Unidos, que se presenta como referente global en materia de derechos humanos, mantiene fuerzas militares y equipamiento bélico desplegados en el Caribe, en medio de crecientes tensiones con Venezuela y con declaraciones que apuntan también hacia Cuba y Nicaragua, países que insisten en que tienen el derecho a decidir libremente su sistema político y a ejercer su soberanía sin presiones externas. (* Se reserva la identidad)

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Los juristas son, en principio, servidores públicos imprescindibles.
Saludos desde México. La cultura de la previsión así como la calidad en el trabajo ayuda a los pueblos de…
Jornadas de trabajo intenso; en esta cobertura tuve la oportunidad de acercarme a personas revolucionarias y aman y honran la…
Joel @ No todo está perdido
abril 11, 2024 at 1:44 am
Son los jóvenes quienes, en mayoría, llevan el mayor peso del quehacer cotidiano del país. Así ha sido siempre. No…
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