jueves 21 mayo 2026

Entre las dificultades y la esperanza

En la mañana vi llorar a un niño y también a su madre. Ambos sufrían por la misma causa, aunque desde perspectivas distintas. Miré el reloj: eran las 8:20 a.m. El pequeño quería pan y ella no tenía cómo conseguirlo en ese momento, y con lágrimas en los ojos y visiblemente agotada, exclamó: “¡Qué cansada estoy de esta situación!”, mientras desde el interior del apartamento una voz masculina respondió intentando explicar las causas de aquella realidad: “Trump y el bloqueo son los responsables principales de esta situación”.

No pude escuchar el resto de la conversación; Yo también iba apresurado a buscar el pan que había sido distribuido la noche anterior, pero que muchos no pudieron recoger debido al fuerte aguacero. Según la información compartida por WhatsApp, quienes faltaran podían acudir antes de las 8:30 de la mañana, pero la madre de Roly, como llaman cariñosamente al niño, lo había comprado desde la noche anterior.

Escenas como esta forman parte de la cotidianidad de muchas familias cubanas. Cada día, el pueblo enfrenta carencias, debates y preocupaciones relacionadas con el impacto del bloqueo económico y las dificultades que este genera sobre la vida nacional: la presión es intensa y alcanza todos los espacios de la sociedad.

El objetivo de quienes adversan el proyecto social cubano ha sido, durante décadas, provocar el desgaste interno y quebrar la voluntad colectiva del país, sin embargo, pese a las dificultades, permanece en Cuba una amplia mayoría comprometida con la defensa de las conquistas sociales alcanzadas durante años de esfuerzo y sacrificio.

El dolor de una madre que no puede satisfacer plenamente las necesidades básicas de su hijo es comprensible y profundamente humano; también lo son la frustración y el cansancio acumulados por años de adversidades, a lo que se suman problemas internos que demandan atención constante, como las insuficiencias, la burocracia, la corrupción y la indiferencia.

No obstante, frente a ese escenario, la mayoría de los cubanos continúan apostando por la resistencia creativa, la solidaridad y la capacidad colectiva para encontrar soluciones. Más que un eslogan, se trata de una actitud construida desde la experiencia histórica y desde la convicción de que es posible preservar la soberanía, la independencia y la paz.

A pesar de las presiones externas y de los intentos por fracturar la unidad nacional, Cuba continúa defendiendo su proyecto sustentado en la justicia social, la solidaridad y la dignidad humana en medio de enormes desafíos, y mantiene viva la voluntad de resistir, preservar sus conquistas fundamentales y seguir construyendo, desde la soberanía y la esperanza, su propio futuro.

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Los juristas son, en principio, servidores públicos imprescindibles.
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Jornadas de trabajo intenso; en esta cobertura tuve la oportunidad de acercarme a personas revolucionarias y aman y honran la…
Joel @ No todo está perdido
abril 11, 2024 at 1:44 am
Son los jóvenes quienes, en mayoría, llevan el mayor peso del quehacer cotidiano del país. Así ha sido siempre. No…
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