Con información de la Universidad de Oriente.
La Universidad de Oriente de Santiago de Cuba, faro de pensamiento y cuna de rebeldía, ha levantado su voz.
No es un grito, es una afirmación serena y contundente que atraviesa el muro de silencio y las falsedades.
Directivos y cuadros de esta casa centenaria de estudios se han pronunciado, con la claridad que da la razón histórica, frente a la más reciente agresión de la administración Trump.
Rechazan la retórica vacía que intenta pintar a Cuba como una “amenaza inusual y extraordinaria”. La mentira, expuesta al sol caribeño, se desvanece.¿La verdadera amenaza? No está en la Isla que resiste, crea y defiende su soberanía.
La amenaza, extraordinaria en su crueldad e inusual en su persistencia, tiene un nombre y un apellido: el bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos. Es esta política, heredada y recrudecida, la máquina generadora de escasez, la estrategia calculada para la desestabilización.

Pero Santiago no se doblega. La universidad mambisa, desde sus aulas y sus laboratorios, teje resistencia con conocimiento. Cada tesis defendida, cada investigación científica, cada joven que se forma, es un acto de rebeldía revolucionaria.
Denunciar la mentira no es solo un deber, es un principio: el mismo que guio a Maceo y a Martí.La Universidad de Oriente, bajo el amparo del Ministerio de Educación Superior, ratifica que Cuba no es una amenaza. Es un ejemplo.
Un ejemplo de dignidad frente a la hostilidad, de creatividad ante el asedio, de coherencia en la defensa de sus ideales.

El mensaje desde la otrora capital de la Revolución es claro y fluye como el Cauto: la agresión fortalece la unidad. La calumnia, fortifica la verdad. Y la vida, a pesar de todo, aquí #CubaVive.
No como un suspiro, sino como un rugido. Un rugido que se llama Resistencia Revolucionaria.