Con la proximidad del fenómeno meteorológico Melissa, la Central Termoeléctrica Antonio Maceo Grajales, conocida como Renté, ha implementado una serie de acciones preventivas para asegurar la protección de sus instalaciones y garantizar la continuidad de la generación de energía.
Jesús Aguilar Hernández, director general de la entidad, detalló que la principal prioridad ha sido fortalecer las zonas más vulnerables de la planta ante las intensas lluvias y los fuertes vientos. En este sentido, se han realizado inspecciones exhaustivas de los sistemas de achique de agua y los mecanismos eléctricos esenciales para evitar la entrada de humedad y agua en las instalaciones.
«Estamos tomando medidas para salvaguardar tanto los equipos como los almacenes y áreas de oficina. De esta forma, después del paso del fenómeno meteorológico, podremos reiniciar la producción energética de manera ágil», afirmó Aguilar.
Renté, que opera sin interrupciones, tiene establecidos procedimientos específicos para hacer frente a situaciones de emergencia, los cuales incluyen la logística de evacuación y la protección de su personal. Aguilar destacó que los más de 800 trabajadores mantendrán sus turnos durante el evento climático, siempre que las condiciones lo permitan.
En el caso de que las condiciones meteorológicas impidan el acceso de parte del personal, aquellos que se encuentren dentro de la planta continuarán operando para mantener las actividades en marcha. «Nuestro principal objetivo es que la generación de electricidad no se vea afectada. Si fuera necesario detenerla por cuestiones de seguridad, tenemos los recursos para proteger la planta y asegurar la recuperación», añadió el director.
Adicionalmente, se están redoblando esfuerzos para proteger todos los sistemas y equipos vitales para el funcionamiento de la termoeléctrica, minimizando cualquier posible impacto y facilitando la normalización de las operaciones una vez que el fenómeno haya pasado.
En la Central Termoeléctrica Antonio Maceo Grajales, Renté, se siguen rigurosos protocolos de seguridad, que incluyen el monitoreo constante del clima y la estrecha coordinación con la Defensa Civil, el Ministerio de Energía y Minas, y las autoridades provinciales para responder eficazmente a cualquier eventualidad que pudiera surgir debido a los efectos del fenómeno meteorológico en la región oriental del país.