Pacho Alonso, estirpe de santiaguero

Pacho Alonso, estirpe de santiaguero

Santiago de Cuba, 24 oct.— Si de la memoria de un santiaguero de recia estirpe se trata, Pacho Alonso pertenece a esa legión de los grandes y por la calle Enramadas, se recordará siempre cantando “En casa de Pedro el Cojo” o allá en la playa de Sigua “A comer ñame con mojo”.

Escribo, recordando, su último video realizado por el director de Programas de la Televisión en Santiago de Cuba, Chilín Díaz Cominches, que pilonea con la música de Pancasio Alonso Fajardo (su nombre de pila), en esa combinación armónica con el compositor, Enrique Bonne, quien escribió para la voz de Pacho, páginas que hoy son antológicas: “Que me digan feo”, “Se tambalea”, “Yo no quiero piedra en mi camino”…

El artista nació en la calle Prolongación de San Félix, número 64, en esta ciudad, el 22 de agosto de 1928 y la muerte lo sorprendió a los 54 años de edad, pleno de vida y aspiraciones.

En 1945, Pacho se inició en la vida artística como cantante en la Cadena Oriental Desde de Radio CMKW (hoy Radio Mambí), y participó en la Revista Popular del Aire, acompañado por la orquesta de Pancho Portuondo.

También ejerció el magisterio, a la vez que fue un magnífico deportista. Pero el arte lo atrapó en el más exquisito de sus dones: de 1951 a 1954, en la orquesta de Mariano Mercerón compartía su actuación con dos grandes de la música cubana: Benny Moré y Fernando Álvarez.

Y fue en 1954 que constituyó su propio grupo: Pacho Alonso y sus Modernistas. Fue artista exclusivo de la carroza y los espectáculos de la Cervecería Polar. Para 1960 ya se conceptuaba como el cancionero romántico de más feeling en Cuba.

¿Quién de ese tiempo, no recuerda “Juguete” y “Nieblas de riachuelo”?, ¿Quién no bailó con Pacho en la populosa tarima de Martí y San Pedro en los carnavales de Santiago?, ¿Qué cubano de esa generación no aprendió el pilón y el simalé?

Y después de actuar, se iba hasta el parque Céspedes o al bar del hotel Casa Granda para compartir con sus amigos y coterráneos.

El nombre de Pacho Alonso se apoderó del gusto de los cubanos en la década del 1960 con su agrupación “Los Bocucos”. En 1973 ya con sus “Pachucos”, grabó un Larga Duración (LP) con Simalé a lo Bonne.

Su ciudad mantiene la memoria del buen santiaguero, a quien siempre se le rinde homenaje en la Casa de las Tradiciones en la barriada El Tivolí.

Allí se reúnen boleristas viejos y nuevos a descargar a lo Pacho y “vuelve el riachuelo para seguir esperando”, O “el hombre que quiere ser juguete”, o “quien pide de la mano para caminar unidos” o simplemente “usted volverá a pasar”. Letras de canciones que forman parte de nuestro patrimonio cultural.

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