Nueva central eléctrica flotante: alternativa rápida y estable para el Sistema Eléctrico Nacional

Spread the love

La Habana, 24 nov.— El pasado 18 de noviembre arribó a puerto cubano una nueva central flotante para la generación de electricidad que, una vez instalada en la bahía de La Habana, sumará al Sistema Eléctrico Nacional (sen) unos 130 megawatts (MW) de potencia.

Esta patana (como también se conocen las centrales flotantes) será la cuarta instalación de su tipo en el país, uniéndose a otras tres radicadas en la bahía de Mariel, que operan desde 2019 fruto de un acuerdo entre Cuba y la empresa turca Karadeniz Holding, con un aporte de 200 MW.

Sobre lo que sucederá en los próximos días y de los detalles de su puesta en marcha y funcionamiento, Granma conversó con el ingeniero Lázaro Guerra Hernández, director técnico de la Unión Nacional Eléctrica (UNE), quien precisó que la central, una vez que arribó, se trasladó hacia Mariel para realizar operaciones de descarga relacionadas con la propia instalación. Posteriormente, se moverá, con remolcadores, hasta la bahía de La Habana, emplazándose cerca de la termoeléctrica de Tallapiedra, desde donde se le instalará una línea eléctrica directa a la subestación de Melones.

En estos momentos –explicó el directivo– se preparan las condiciones para habilitar la línea de evacuación de energía necesaria, una vez que la patana se emplace en el lugar.

Aunque se trabaja en pos de invertir el menor tiempo posible en evacuar la energía e instalar la central flotante, esta no puede echar a andar en cuanto llegue a la rada habanera, sino que requiere de un proceso de anclaje y colocación de grandes bloques de hormigón en el lecho marino para fijarla al suelo, aclaró Guerra Hernández.

No obstante, –afirmó– se espera que en diciembre ya se encuentre generando energía, con unos 130 MW adicionales a lo que se genera actualmente.

Las centrales flotantes se diseñan sobre una barcaza, a la que se le colocan motores. En el caso de las tres instaladas en Mariel y la más reciente que funcionará en La Habana operan con motores a fuel, por lo que son tecnologías conocidas en el país. De las tres que trabajan en Mariel, dos tienen cuatro motores, y una dos; en tanto que la que se instalará en la capital cuenta con siete.

Subrayó el directivo de la UNE que se trata de una generación muy estable la aportada por estas patanas, las cuales generan anualmente el 7 % de la electricidad total del país, que debe incrementarse hasta el 12 % con la nueva central.

Referente al impacto en el medio ambiente, Lázaro Guerra Hernández subrayó que cumple con las normas ambientales en cuanto a las emisiones de gases, el ruido y las posibles vibraciones.

 ¿QUÉ IMPACTO TENDRÁ LA NUEVA CENTRAL FLOTANTE EN EL SISTEMA ELÉCTRICO NACIONAL?

Su instalación suministrará 130 MW al sen, por lo que permite mejorar la suficiencia del Sistema y aumentar la capacidad para cubrir la demanda, que se ha visto limitada desde junio, debido al déficit de capacidad de generación, resaltó el Director Técnico de la UNE.

Al respecto, añadió que la central flotante disminuirá el déficit que se pueda presentar en algún momento determinado para cubrir la demanda del sistema y así evitar los apagones. Además de poseer una alta disponibilidad y entregar energía de manera estable, también consume combustible de baja calidad, lo que representa un ahorro en los costos, refirió Guerra Hernández.

Actualmente, en el horario del mediodía no se están produciendo apagones, pero se están utilizando motores diésel para cubrir la demanda. Al agregar 130 MW al sen «disminuye la cantidad de motores que están trabajando con diésel, por lo que se ahorra este combustible para el país en todos los horarios pico», destacó el directivo.

La patana puede representar un alivio para el sector estatal, sometido a restricciones en su plan de consumo dada la situación electroenergética del país. La entrega de más energía favorecerá un mayor nivel de actividad en este sector para el próximo año, puntualizó.

¿POR QUÉ ACUDIR A UNA CENTRAL FLOTANTE?

«La tecnología de centrales flotantes se utiliza, normalmente, en situaciones de crisis. Siempre se trata que la generación propia asuma la demanda, pero en momentos de crisis energética mundial, que ha provocado déficit de generación en muchos lugares, se acude a esta tecnología», explicó Guerra Hernández.

El país –agregó– se encuentra con afectaciones al servicio eléctrico desde junio, por lo que resulta muy efectivo poner en marcha una patana, debido, fundamentalmente, al corto tiempo de adquisición y puesta en marcha.

En el caso de esta nueva central flotante, se empezó a negociar a finales de septiembre y ya para diciembre se prevé que esté generando, resaltó el funcionario.

«Las instalaciones energéticas llevan mucho tiempo de construcción; cuando hay crisis energética hay que buscar soluciones que sean rápidas y que no comprometan el futuro», señaló el Director Técnico de la UNE, al tiempo que explicó que estas soluciones móviles se utilizan por periodos limitados de tiempo y después se pueden desmontar. (Liz Conde Sánchez)

  •  

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *