El 16 de abril en el corazón

Hace ya unos años era una joven universitaria y tuve el privilegio de integrar el primer regimiento de las Milicias de Tropas Territoriales en la Universidad de Oriente, fue justo un 16 de Abril la fecha escogida por la coincidencia histórica de la declaración del carácter socialista de la Revolución cubana y día del miliciano.
El 16 de abril en el corazón

Santiago de Cuba, 16 abr.— Hace ya unos años era una joven universitaria y tuve el privilegio de integrar el primer regimiento de las Milicias de Tropas Territoriales en la Universidad de Oriente, fue justo un 16 de Abril la fecha escogida por la coincidencia histórica de la declaración del carácter socialista de la Revolución cubana y día del miliciano.

Semanas antes nos dispusimos a los preparativos de los uniformes y el entrenamiento para el acto que fue en el polígono del cuartel Moncada. Las coincidencias históricas eran tan simbólicas y latentes que los jóvenes de entonces no tuvimos reparo en expresar nuestro júbilo, a pesar de las largas jornadas de marchas y los ensayos. Quizás para entonces no teníamos la certeza exacta de lo imprescindible de aquella preparación hasta la fecha

señalada cuando ya uniformados y en formación escuchamos el discurso pronunciado por el líder histórico de la Revolución en las honras fúnebres de las víctimas del bombardeo a distintos puntos de la República, frente al cementerio de Colón, el día 16 de abril de 1961 preludio de la invasión a Playa Girón.

La voz firme de Fidel explicando cada detalle de las agresiones imperialistas contra la Revolución naciente, la desinformación y tergiversación al mundo de lo acontecido en los bombardeos a los aeropuertos de San Antonio de los Baños y Santiago de Cuba impactaron en nuestras memorias hasta hoy. Cuando preguntaba en una parte de su intervención emocionado: ¿Quiénes tienen las armas? ¿Acaso las armas las tiene el mercenario? ¿Acaso las armas las tiene el millonario? ¿Acaso las armas las tienen los mayorales? ¿Quién tiene las armas? ¿Qué manos son esas que levantan esas armas? ¿No son manos obreras, ¿No son manos campesinas? ¿No son manos endurecidas por el trabajo? ¿No son manos creadoras? ¿No son manos humildes del pueblo?… Y la multitud respondía enardecida a Fidel, nosotros que escuchábamos atentos el discurso, también entusiasmados y conmovidos alzábamos las manos unánimemente.

Ha pasado el tiempo pero los recuerdos llegan frescos en este abril en que los combates han tomado otra dimensión, la guerra continua hoy incluso, contra una epidemia que azota con fuerza. En este abril los corazones vuelven a agitarse orgullosos por formar parte de una Revolución dedicada a los humildes, seguros, firmes, convencidos, como aquel día en que nos hicimos milicianos, hoy se suma a la satisfacción de las victorias el inicio del Octavo Congreso del Partido, sin dudas símbolo de continuidad y renovados éxitos de nuestro socialismo.

Autor

Facebook
Twitter
Telegram
WhatsApp
Email
Print

Noticias Recientes

Noticias Populares

Comentarios Recientes

Noticias Relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.