La alborada del 30 de noviembre de 1956

Santiago de Cuba, 28 nov.— El reloj de la Alameda ya no sigue al tiempo. Quedó varado en una hora incierta cuando sus mecanismos se atascaron en día momento remoto e intrascendente. Sin embargo, para los santiagueros, siempre marcará las 7 de la mañana. Era esa la hora exacta cuando una marea verdeolivo atacó la […]